Wos, Conociendo Rusia, El Kuelgue y Marilina Bertoldi encabezaron una nueva edición del festival ante más de 20 mil personas. Una cita fija del calendario musical porteño.
-
«The Moment» de Charli XCX: la presión y el alto costo de capitalizar a una estrella pop
-
Ricardo Montaner brilló en Buenos Aires junto a Mau, Ricky, Evaluna y Camilo
El Festival Buena Vibra, un clásico de verano.
@joselinabrignone
Durante más de diez horas, tres escenarios concentraron lo más representativo de la escena actual en Ciudad Universitaria. Buena Vibra se consagró como el vínculo entre lo consagrado y lo emergente, como un punto de encuentro generacional.
La grilla mostró artistas de jerarquía, que siempre cumplen y hacen gozar en vivo. El Kuelgue desplegó su combinación de virtuosismo y desparpajo ante un público que ya conoce cada giro del show y acompaña. Wos, con una puesta intensa, emocional, y atravesada por muchos hits, convirtió su set en el epicentro de la jornada, ya pasada la medianoche con el viento del río que templó el agite.
Conociendo Rusia reafirmó su lugar como uno de los grandes referentes del pop contemporáneo, mientras que Marilina Bertoldi aportó el cariz de rockera y frontwoman potente y auténtica, la presencia escénica que revolvió la noche cuando ya el cansancio empezaba a notarse en las piernas. En ese bloque central también se destacaron Usted Señalemelo, con su sonido expansivo (acompañando el lanzamiento de su nuevo disco), y Emmanuel Horvilleur, ese puente sensual groovero que atrae a jóvenes y experimentados.
El line up se completó con Gauchito Club, Silvestre y La Naranja, Camionero, An Espil 442, Bestia Bebé, Vinocio, La Valenti y Evlay.
Los cruces y las sorpresas
Foto de @joselinabrignone (1).jpg
Veinte mil personas presenciaron el Buena Vibra en Ciudad Universitaria.
@joselinabrignone
Los invitados especiales siempre fueron parte del ADN del festival y esta edición no fue la excepción. Wos se sumó al show de El Kuelgue para “Parque acuático”, que también recibió a la ya clásica colaboración de Zoe Gotusso en “Carta para no llorar” y a Litto Nebbia en una versión de “Solo se trata de vivir”, lo que fue uno de los momentos más emotivos de la noche.
Emmanuel Horvilleur invitó a Alex Anwandter para “Ya es tarde”, Gauchito Club recibió a Goyo de Bandalos Chinos para “Primer recreo”, y Conociendo Rusia sorprendió con la entonación de “Sin gamulán” junto a Julián Kartún. El cierre estuvo a cargo de Evlay con su DJ set, quien también cruzó escenario con An Espil para interpretar “Inflexión”.
Las 20 mil personas presentes confirmaron una tendencia cultural de estos últimos años, y es que en un marco de bolsillo ajustado y cautela para los gastos, los grandes festivales se transforman en un consumo aspiracional. Se planifican, se pagan en cuotas, se financian con promociones bancarias, más allá de su costo.
El Buena Vibra volvió a demostrar por qué es uno de los eventos porteños veraniegos por excelencia, con una carta musical curada y prolija, en esas noches ideales que justifican la temporada estival y la hacen memorable.
