El próximo 30 de marzo marcará un hito en la política social de Nueva York con la apertura de un centro de admisión diseñado específicamente para mujeres que se encuentran sin hogar. La nueva instalación, situada en el 114 de Snediker Avenue, en el barrio de East New York, Brooklyn, reemplazará a un antiguo refugio y funcionará las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Un espacio diseñado para la recuperación
Con una superficie de más de 5.500 metros cuadrados, el refugio ha sido concebido bajo principios de diseño «antitrauma». Esto se traduce en una estética con colores pastel, abundante luz natural y un mural de grandes dimensiones en su entrada. Las 200 camas disponibles están distribuidas en habitaciones privadas, con un máximo de cinco personas por unidad, un cambio radical respecto a la antigua capacidad de trece personas por cuarto.
«El nuevo centro está pensado para las sobrevivientes de traumas. Desde la entrada, mostramos el tipo de servicios que queremos brindar y la forma en que queremos tratar a las personas», explicó Erin Dalton, comisionada del Departamento de Servicios Sociales (DSS) de la ciudad.
Servicios integrales y estadía temporal
El modelo operativo del centro contempla que las mujeres permanezcan allí un promedio de tres semanas. Durante ese período, recibirán asistencia médica, terapia y otros apoyos integrales, con el objetivo final de ser reubicadas en refugios de estadía más prolongada. La vicealcaldesa de salud y servicios humanos, Helen Arteaga, destacó que el espacio busca que «esa mujer que llega en un momento de crisis, pueda respirar hondo y decir: ‘Voy a recibir la atención que necesito'».
Colaboración público-privada y accesibilidad
El proyecto, con un costo de 89.5 millones de dólares, fue desarrollado en colaboración entre el DSS y la organización sin fines de lucro HELP USA. Las instalaciones cumplen con todos los requisitos de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA), garantizando la accesibilidad universal.
Si bien la planificación del refugio comenzó antes de la actual administración municipal, las autoridades han señalado que su apertura se enmarca en un esfuerzo por modernizar y humanizar el sistema de refugios de la ciudad. En línea con esta visión, recientemente se aceleró el cierre de un centro de admisión para hombres, que será sustituido por dos nuevos recintos con características similares a las del espacio inaugurado en Brooklyn.
