En su primera experiencia real en el exigente circuito de Suzuka, Franco Colapinto logró el principal objetivo del viernes: rodar. El piloto argentino de Alpine completó 51 vueltas a lo largo de las dos sesiones de entrenamientos libres, un dato valioso para quien solo conocía el trazado nipón a través del simulador. La fiabilidad del A526 fue un punto positivo en una jornada donde varios competidores, incluyendo al campeón Lando Norris, sufrieron problemas mecánicos.
Fiabilidad, el único consuelo
Más allá de las posiciones en la clasificación (16° y 17°), el equipo pudo trabajar sin interrupciones por banderas o fallos en el monoplaza. Este aspecto no es menor en un año de nueva normativa técnica, donde la consistencia es clave para el desarrollo. Mientras Colapinto acumulaba kilómetros, otros pilotos como Gabriel Bortoleto o el novato Arvid Lindblad vieron limitada su participación por averías.
Un rendimiento esperado, pero lejano
Sin embargo, la competitividad del Alpine sigue siendo la gran asignatura pendiente. A pesar de recibir para este gran premio las actualizaciones aerodinámicas (alerón delantero y trasero) que ya utilizaba su compañero Pierre Gasly, el coche mostró claros síntomas de subviraje, una queja constante en la comunicación de Colapinto con su ingeniero. Los tiempos lo reflejaron: el piloto de Pilar terminó a más de dos segundos del líder de la FP2, Oscar Piastri.
Incidente con Verstappen y una curiosa telemetría
La jornada no estuvo exenta de sobresaltos. Los comisarios citaron a Colapinto a declarar tras la segunda práctica por un incidente con Max Verstappen. El neerlandés, en vuelta rápida, se encontró con el Alpine, que calentaba neumáticos, y la FIA investigará una posible maniobra errática del argentino. Además, los datos de telemetría revelaron una pérdida de velocidad de hasta 70 km/h en la curva 130R, la zona más rápida del circuito, atribuida al sistema de recuperación de energía del motor híbrido.
Con la valiosa experiencia acumulada en el bolsillo, el desafío para Colapinto y Alpine será ahora tratar de extraer el máximo rendimiento posible del paquete técnico disponible de cara a la clasificación y la carrera. El foco estará en refinar el equilibrio del coche para intentar acercarse a la disputada zona media de la grilla.
