Una operación policial en el sur de Italia descubrió animales exóticos y potencialmente peligrosos, mantenidos ilegalmente en condiciones inadecuadas.
Agentes de los Carabineros (policía militarizada italiana) descubrieron varias anacondas, pitones, boas y un caimán ocultos tras una pared falsa en un sótano de la ciudad de Sannicandro di Bari, en la región de Apulia. Los animales se encontraban en espacios inadecuados para especies de su tamaño y peligrosidad, según informó la fuerza en un comunicado.
La intervención formó parte de una operación de control territorial destinada a combatir la posesión ilegal de fauna silvestre exótica. Las autoridades señalaron que «la posesión de animales exóticos y particularmente peligrosos en contextos delictivos es un fenómeno de gran preocupación social», ya que en varios casos estos animales se utilizan «como herramientas de intimidación o como demostración de poder criminal».
Entre los ejemplares incautados se encontraban un caimán de más de 1,5 metros de longitud, alojado en un congelador horizontal utilizado como acuario improvisado; dos anacondas verdes de aproximadamente 5 metros de longitud y 60 kilos de peso cada una; cuatro pitones birmanas de unos 3 metros de largo, y un varano acuático.
Los animales, considerados potencialmente peligrosos para la seguridad pública y protegidos por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), se mantenían sin la documentación requerida y en condiciones «incompatibles con sus necesidades etológicas», según las investigaciones. Las autoridades buscan a un hombre con múltiples antecedentes penales como presunto responsable de la compra y venta de los animales.
Todos los reptiles fueron confiscados y trasladados a instalaciones autorizadas para garantizar su cuidado, seguridad y bienestar adecuados.
