Una legislación en el estado de Utah, Estados Unidos, establecerá regulaciones más estrictas para vehículos eléctricos ligeros, incluyendo la necesidad de licencia, seguro y cursos de capacitación para algunos usuarios, con sanciones que podrán alcanzar los 350 dólares.
El estado de Utah, en Estados Unidos, ha aprobado una nueva ley que regulará de forma más estricta el uso de bicicletas y motocicletas eléctricas. La normativa, conocida como HB 0381, está programada para implementarse progresivamente a partir de mayo de 2026.
La legislación mantiene y aclara las definiciones de estos vehículos, clasificándolos en tres categorías: Clase 1 (asistencia al pedalear hasta 32 km/h), Clase 2 (propulsión exclusiva por motor hasta 32 km/h) y Clase 3 (asistencia al pedalear hasta 45 km/h y con velocímetro). También define la «bicicleta asistida eléctricamente programable» como aquella que el usuario puede configurar para funcionar en cualquiera de esas clases.
Si bien la mayor parte de la ley entrará en vigor el 6 de mayo de 2026, las disposiciones relativas al certificado de seguridad, las nuevas reglas de licencia de conducir y ciertas restricciones para las bicicletas eléctricas comenzarán a aplicarse el 1° de enero de 2027.
La HB0381 establece diversas sanciones que varían según la gravedad de la infracción. Estas incluyen multas económicas, que pueden llegar hasta los 350 dólares, y clasificaciones penales como delitos menores. Beber alcohol o llevar contenedores abiertos mientras se opera uno de estos vehículos se clasifica como un delito menor de clase C.
Además, la ley determina que si un conductor de un vehículo motorizado realiza maniobras que ponen en peligro a un «usuario vulnerable» (como ciclistas o peatones) y esto resulta en lesiones corporales, se eleva a un delito menor de clase C. Si no hay daños, se considera una infracción.
