Una serie de bombardeos israelíes en distintas localidades del Líbano, incluyendo Beirut y el sur del país, resultó en víctimas fatales y heridos, en medio de un recrudecimiento de los enfrentamientos en la frontera.
Al menos once personas fallecieron este domingo en una serie de ataques aéreos israelíes sobre distintos puntos del Líbano, en una de las jornadas más violentas desde el inicio de los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah. El episodio más grave ocurrió en Kfarhata, una aldea del sur, donde un bombardeo dejó siete muertos, entre ellos un niño de 4 años, según informaron fuentes sanitarias libanesas.
El ataque se produjo horas después de que el Ejército israelí emitiera una orden de evacuación para la zona. Otro ataque alcanzó el barrio de Jnah, en el sur de Beirut, donde murieron cuatro personas y otras 39 resultaron heridas. A lo largo del día, la capital libanesa se vio envuelta en el sonido de explosiones y aviones sobrevolando a baja altura, con al menos ocho bombardeos reportados en sus suburbios sur.
La escalada se produce en un contexto de conflicto fronterizo que se intensificó a partir del 2 de marzo, cuando Hezbollah comenzó a lanzar cohetes contra Israel. En respuesta, Israel ha llevado a cabo ataques aéreos e incursiones terrestres en el sur del Líbano. Según el Ministerio de Salud libanés, el número total de fallecidos en el país por ataques israelíes asciende a 1461, con más de un millón de personas desplazadas de sus hogares.
Israel sostiene que su objetivo es establecer una «zona de seguridad» dentro del territorio libanés y ha emitido órdenes de evacuación que cubren aproximadamente el 15% de la superficie del país. Pese a las advertencias, decenas de miles de libaneses, incluidos unos 9000 cristianos en localidades fronterizas, han decidido permanecer en sus hogares.
