La humorista y guionista contó que el proyecto original giraba en torno al robo de drogas en hospitales, una premisa que guarda similitudes con el caso policial conocido como ‘Propofest’.
Malena Pichot, creadora y protagonista de la serie «Viudas Negras», reveló un dato sobre el origen del proyecto: la trama inicial no era la que finalmente se emitió, sino que se centraba en el mundo de los anestesistas. Según la guionista, aquella primera versión narraba la historia de una profesional a la que le quitaban la matrícula tras ser descubierta robando drogas de un hospital.
«Me bajé de esa idea, pero era la historia de ‘Fini'», afirmó Pichot, estableciendo un paralelismo con el presente. Ese proyecto inicial, que exploraba el desvío de insumos médicos para consumo personal, presenta una coincidencia temática con el escándalo de las «Propofest» que se hizo público en febrero de 2026.
Lo que para Pichot era una premisa de ficción, terminó reflejándose en un caso policial real con el desmantelamiento de una red de médicos que sustraían propofol, fentanilo y ketamina de hospitales como el Rivadavia y el Italiano. El caso saltó a los titulares tras la muerte del residente Alejandro Zalazar y la confesión de Delfina «Fini» Lanusse, quien admitió el consumo junto a su jefe.
Aunque se trata de hechos independientes, la coincidencia radica en el abuso de confianza y el acceso privilegiado a drogas de alta potencia dentro del sistema sanitario. «Viudas Negras» evolucionó hacia una comedia negra sobre la amistad tóxica y el reencuentro de dos mujeres que deben revivir su pasado como delincuentes. Sin embargo, el eco de aquel guion descartado sobre anestesistas resuena hoy con fuerza.
Con su estilo característico, la guionista expuso cómo la vida real terminó validando una premisa que ella había imaginado mucho antes de que el «caso Fini» se convirtiera en un escándalo médico de amplia repercusión.
