La iniciativa, basada en antecedentes históricos y argumentos institucionales, busca abordar problemas de gobernabilidad, representación y desarrollo en el distrito más poblado del país.
Hace tres años, el exsenador nacional Esteban Bullrich presentó un libro en el que, con la colaboración de Enrique Morad y Jorge Colina, propuso una reforma institucional: la división del territorio de la provincia de Buenos Aires en cinco provincias. El objetivo planteado es solucionar problemas de gobernabilidad, eficacia administrativa, provisión de bienes públicos y una inequidad fiscal histórica, además de revisar su representación legislativa nacional.
La posibilidad de crear nuevas provincias, con acuerdo del Congreso Nacional, está prevista en los artículos 75, inciso 15, y 124 de la Constitución Nacional. La provincia de Buenos Aires concentra casi el 40% de la población y del Producto Bruto Interno (PBI) del país. Sin embargo, según los defensores de la propuesta, existe un desequilibrio en la distribución de los fondos de coparticipación federal, donde la provincia aporta alrededor del 38% pero recibe poco más del 20%.
La iniciativa señala que la actual configuración presenta desafíos para gobernar realidades muy distintas: por un lado, el interior bonaerense, con una fuerte economía agroindustrial; por el otro, el conglomerado urbano del conurbano, destino de migraciones internas e internacionales, cuyos municipios tienen poblaciones que superan a las de muchas provincias argentinas.
Los problemas metropolitanos, como el transporte, la seguridad o la contaminación, son compartidos con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero las diferencias jurisdiccionales y partidistas dificultan soluciones coordinadas, según el análisis presentado.
La propuesta de Bullrich retoma ideas históricas. Ya en el siglo XIX, Bernardino Rivadavia planteaba una división territorial. A principios del siglo XX, el senador Carlos Pellegrini impulsó la creación de una provincia con capital en Bahía Blanca. En 1981, Guillermo Laura, Jaime Smart y Roberto Azaretto publicaron «La Provincia Urbana del Río de la Plata», proponiendo unir la Ciudad de Buenos Aires con municipios del conurbano en una nueva jurisdicción.
La propuesta actual sugiere la creación de cinco nuevas provincias autónomas, entre las que se menciona la «Provincia del Río de la Plata», que abarcaría parte del conurbano sur y este. El debate se enmarca en la búsqueda de una mayor eficiencia administrativa, equilibrio en la representación política en el Congreso y un desarrollo regional más equitativo.
