Especialistas en recursos humanos explican cómo optimizar el CV para sortear los sistemas de seguimiento de candidatos (ATS) y las herramientas de IA, claves en las primeras etapas de reclutamiento.
En el contexto actual del mercado laboral, adaptarse a los procesos de selección que utilizan herramientas digitales se ha vuelto un paso fundamental para los postulantes. Los sistemas de seguimiento de candidatos (ATS, por sus siglas en inglés) y otras aplicaciones de inteligencia artificial actúan como un primer filtro automatizado en numerosas búsquedas de personal.
La psicóloga laboral Sofía Mom von Kotsch, especialista en empleabilidad, señaló que si bien hay mayor conciencia sobre la existencia de estos filtros, aún persiste cierta confusión sobre su funcionamiento práctico. «Hoy la mayoría de las personas escuchó hablar de los ATS, pero no necesariamente entiende cómo funcionan ni qué implican», explicó.
La adaptación del currículum vitae resulta crucial, especialmente para quienes se insertan por primera vez en el mercado de trabajo. Según estimaciones de UNICEF con base en datos del INDEC del primer trimestre de 2024, la tasa de desempleo en jóvenes de 18 a 24 años alcanza el 20,1%, una cifra significativamente mayor al 7,7% de la población general.
Los ATS son softwares que procesan, ordenan y evalúan los currículums en función de criterios preestablecidos por la empresa, como experiencia o competencias técnicas. Cuando un CV no cumple con estos parámetros, puede ser descartado de manera automática e instantánea.
Gerardo García Arnedo, Chief Information & Technology Officer de Gi Group Holding, indicó: «Un currículum bien estructurado y alineado con la oferta permite que tanto los sistemas automatizados como los reclutadores identifiquen rápidamente el valor del candidato. La tecnología mejora la eficiencia, pero la decisión final siempre es humana».
Entre las recomendaciones para optimizar el CV se encuentran el uso de palabras clave específicas del puesto, una estructura clara y la evitación de diseños complejos con gráficos o tablas que puedan dificultar la lectura automatizada. Los especialistas sugieren tener preparadas dos o tres versiones del currículum adaptadas a diferentes tipos de búsquedas laborales.
