La Justicia avanza en la reconstrucción del circuito irregular de anestésicos robados, con allanamientos en dos domicilios particulares de la Ciudad de Buenos Aires donde se hallaron medicamentos.
La investigación por la sustracción de propofol y otros anestésicos del Hospital Italiano de Buenos Aires avanza con allanamientos en dos domicilios particulares de la ciudad, donde se secuestraron medicamentos de uso intrahospitalario. La causa judicial busca determinar la ruta completa de los fármacos, su destino final y la posible existencia de más puntos de acopio.
Según fuentes judiciales, se logró reconstruir un trayecto concreto que tiene como punto de origen el Hospital Italiano, ubicado en la calle Teniente General Juan Domingo Perón al 4190. Los destinos confirmados hasta el momento son dos viviendas allanadas: una en Cabrera al 4700 y otra en la avenida Pueyrredón al 2400, ambas en la Ciudad de Buenos Aires. En estos procedimientos se incautaron ampollas de anestésicos e insumos médicos que permiten trazar la procedencia de las drogas.
Los investigadores sostienen que estos hallazgos confirman que los fármacos sustraídos salieron del circuito médico legal. Si bien en la investigación también aparece el departamento de la calle Juncal al 4622, en Palermo, donde fue hallado sin vida el anestesista Alejandro Zalazar y se encontraron anestésicos, la Justicia aclara que por ahora no está acreditado que ese lugar fuera un destino habitual del circuito de traslado.
La causa unificada que investiga el robo de los anestésicos continúa en desarrollo. Los magistrados analizan el recorrido completo de los fármacos, la cantidad exacta sustraída y la posibilidad de que existieran otros puntos intermedios o finales. Los allanamientos, realizados a partir del 13 de marzo, permitieron recuperar solo una parte de los medicamentos robados, por lo que se indaga el paradero del resto del material.
