La Justicia federal prorrogó el plazo de investigación y la prisión preventiva de Konstantin Rudnev, acusado de liderar una red de explotación sexual bajo la fachada de un grupo espiritual. El caso se inició tras la intervención médica a una joven rusa embarazada.
La Justicia federal extendió por un año el plazo de investigación y la prisión preventiva de Konstantin Rudnev, sindicado líder de una organización transnacional investigada por trata de personas y explotación sexual en San Carlos de Bariloche. La decisión fue tomada por el juez de garantías subrogante Gustavo Zapata, a pedido de la Sede Fiscal Descentralizada de Bariloche, a cargo del fiscal general Fernando Arrigo.
El caso salió a la luz en marzo del año pasado, cuando una joven rusa de 22 años, con un embarazo a término, se presentó en el Hospital Zonal Doctor Ramón Carrillo acompañada por dos compatriotas. El comportamiento de las mujeres alertó al personal médico, que sospechó un posible caso de trata de personas. La joven dio a luz en el centro de salud.
Según informó el sitio de noticias de la Procuración General, la fiscalía fundamentó la prórroga en la complejidad de la investigación, que incluye la traducción de un volumen significativo de documentación, estimada en 120 días hábiles, y el análisis de dispositivos electrónicos secuestrados. La medida se ampara en los artículos 266 y 335 del Código Procesal Penal Federal para casos complejos.
Además de Rudnev, hay otros 20 imputados (19 mujeres y un hombre), a quienes el juez mantuvo la prohibición de salida del país y les extendió a 15 días la obligación de presentarse ante una dependencia policial cercana a sus domicilios. Todos están acusados de integrar una organización que, bajo la apariencia de un espacio espiritual y de prácticas de yoga, habría captado, trasladado y acogido a la víctima con fines de explotación sexual y reducción a la servidumbre.
Konstantin Rudnev, fundador del grupo Ashram Shambala hace 37 años, tiene antecedentes penales en Rusia, donde fue sentenciado en 2013 a 11 años de cárcel por violación, atentado contra el pudor y distribución de drogas. Logró evadirse de un neuropsiquiátrico donde estaba internado en 1999 y posteriormente extendió sus actividades a Europa y América del Sur.
En el marco de la investigación, se reveló un intento de inscribir al recién nacido de la víctima con el apellido Rudnev, presuntamente para que el líder obtuviera la ciudadanía argentina y luego la residencia brasileña, facilitando el asentamiento de la organización en ambos países. Los médicos rechazaron el pedido y registraron al bebé con el apellido materno, lo que derivó en una acusación por falsedad ideológica en grado de tentativa contra una de las imputadas.
