La banda chilena se presenta en Argentina con una excepción en su gira acústica. En una entrevista, Francisco Durán analiza el vínculo de sus canciones con el público, el estallido social en Chile y la evolución de la música latinoamericana.
El regreso de Los Bunkers no respondió a una estrategia planificada, sino a una conexión espontánea con el público. En medio del estallido social en Chile, sus canciones reaparecieron en pancartas y calles, adoptando un nuevo significado colectivo. Años después, la banda inicia una nueva etapa y llega a Buenos Aires para un show que cambia su formato acústico por uno eléctrico.
«Siento que la conciencia del lugar de donde venimos y de tomar elementos de nuestro folclore está mucho más presente hoy en la música en general», explica Francisco Durán, vocalista de la banda. «En la época en la que comenzamos, al menos en Chile, eso no era tan evidente. Hoy hay exponentes de música urbana y de distintos países de Latinoamérica que tienen mucha conciencia de su origen, y eso lo hace mucho más interesante».
Durán también se refirió al momento en que la banda tomó conciencia de que sus canciones habían trascendido. «Durante el estallido social en Chile hubo una toma de conciencia muy clara de que las canciones estaban ahí. Veíamos fragmentos de letras en pancartas, en las calles. Y tocar en ese contexto fue una confirmación de que esas canciones seguían vivas. Ese fue un momento definitorio para decidir volver definitivamente».
El regreso encontró al grupo en una etapa más tranquila, con la experiencia de proyectos individuales y la incorporación de Cancamusa en batería. «Hoy el grupo está en un lugar mental muy distinto al de antes», afirma Durán.
Uno de los fenómenos que destacan en sus presentaciones actuales es la convivencia de generaciones en el público. «Es una de las cosas más lindas que nos ha regalado la música. En los conciertos vemos niños muy pequeños, adolescentes, padres, incluso abuelos. El repertorio parece haber conectado con distintas generaciones», comenta.
Respecto al esperado show en Buenos Aires, Durán expresó: «Estamos muy expectantes porque es un encuentro que se fue postergando con el tiempo. Por eso volvimos a las guitarras eléctricas para esta ocasión, es una excepción dentro de la gira acústica. Sabemos que el público argentino es muy efusivo y participativo. Queremos comprobarlo y que sea una fiesta».
Al ser consultado sobre la dimensión política que siempre acompañó a la banda, Durán señaló: «Siempre intentamos plantear una mirada sobre lo que nos rodea, pero desde un lugar humano, evitando el panfleto. Hoy el contexto político en Latinoamérica es muy complejo, con posiciones muy extremas. Y creo que vamos a seguir diciendo lo que pensamos».
