La cantante y actriz ofreció la segunda de tres funciones en el teatro porteño, consolidando su propuesta artística basada en la introspección y la vulnerabilidad.
Ángela Torres completó la segunda de tres funciones agotadas en el Teatro Gran Rex, presentando su primer disco solista, «No me olvides». El álbum, resultado de un proceso introspectivo, marcó el eje de un espectáculo que combinó música, actuación y danza.
El show, con una estética cuidada y una puesta en escena que evocaba un universo onírico, contó con una banda mayormente femenina que incorporó instrumentos como contrabajo, violín y arpa. La artista recorrió temas de su disco, incluyendo «Placard», «Oops!» y «Vértigo», donde la respuesta del público fue destacada.
Uno de los momentos teatrales incluyó un cuadro de danza junto a Pedro Maurizi. La invitada especial de la noche fue Juliana Gattas, de Miranda!, con quien interpretó «Maquillada en la cama». En un segmento acústico, Torres rindió homenaje a su abuela, Lolita Torres, con «La niña de fuego», e interpretó un cover de «La fama», de Rosalía y The Weeknd.
El concierto reforzó la idea de la artista como una figura integral, que integra sus formaciones en música, actuación y comedia musical en una narrativa performática coherente.
