El jurista tuvo un rol clave en los fundamentos legales de los Juicios a las Juntas de 1985. Su análisis sobre la anomia en la sociedad argentina mantiene vigencia.
Carlos Nino, filósofo del derecho argentino, tuvo un papel destacado en la elaboración del marco jurídico para los Juicios a las Juntas Militares de 1985. Este proceso se desarrolló en un contexto de apoyo popular, pero también bajo la presión de unas Fuerzas Armadas que aún representaban una amenaza para la joven democracia.
Según relata Pablo Gerchunoff en su biografía de Raúl Alfonsín, Nino, junto a Jaime Malamud Goti y otros juristas, delineó los fundamentos de los tres niveles de responsabilidad que se aplicaron mediante la Ley de Obediencia Debida. Este encuadre, que luego recibiría críticas, fue diseñado en un momento donde la democracia era frágil y buscaba castigar a los máximos responsables y ejecutores de delitos aberrantes, con la esperanza de integrar a los militares a la cultura democrática.
La determinación de estos niveles no fue improvisada, sino el resultado de una reflexión intelectual basada en la experiencia mundial de justicia retroactiva, siendo el caso argentino reconocido internacionalmente por su audacia.
Más allá de este episodio histórico, Nino es recordado por su obra «Un país al margen de la ley», donde analiza un rasgo que considera idiosincrático de la sociedad argentina: la baja propensión a cumplir la ley, o anomia. En este trabajo, contextualiza el concepto dentro de lo que denomina «Tendencias recurrentes en la historia argentina»: dualismo ideológico, corporativismo, anomia y concentración del poder.
Nino describe la anomia tanto a nivel institucional –golpes de Estado, fraude electoral– como social y político –soborno, evasión, corrupción–. Para enfatizar su carácter generalizado y nocivo, le adosa el adjetivo «boba». El origen de esta tendencia, según el autor, podría rastrearse en una frase atribuida a funcionarios coloniales: «Aquí la ley se acata, pero no se cumple».
Estudios de opinión sobre cultura constitucional, como los realizados por Idea Internacional y Poliarquia Consultores, han indagado en este vínculo distorsionado con la ley. Uno de sus hallazgos indicó que un porcentaje significativo de argentinos afirmó no estar dispuesto a cumplir la ley en determinadas situaciones si creía que esta era injusta.
