Claudio Ubeda, técnico de Boca, extendió su invicto y cortó la racha de Eduardo Coudet en River Plate con una victoria por 1-0 en el Monumental. El partido definió momentos distintos para ambos entrenadores.
En el superclásico disputado en el estadio Monumental, Boca Juniors se impuso por 1-0 a River Plate con un gol de penal de Leandro Paredes. El resultado tuvo un impacto significativo en las estadísticas de ambos técnicos: Claudio Ubeda extendió su racha invicta a trece partidos, mientras que Eduardo Coudet vio finalizada su serie de siete encuentros sin perder al mando de River.
Ubeda, quien ya había dirigido un clásico con victoria en 2025, afrontó el partido con el mismo equipo titular que venía utilizando, a pesar del contexto de presión. Desde su banco, mostró una actitud contenida, alentando constantemente a sus jugadores y celebrando con cautela el tanto. Por su parte, Coudet, en su primer superclásico como entrenador de River, se mostró más activo en el corralito técnico.
El técnico de Boca destacó en la previa el orden y la inteligencia mostrada por su equipo durante el partido, señalando que no sufrieron situaciones de peligro en su arco. «Lo más importante es sentir que el grupo responde a lo que uno quiere, eso nos da crecimiento», afirmó Ubeda tras el encuentro.
En tanto, Coudet definió el partido como «bastante chato, típico de un clásico muy disputado» y mencionó que la salida por lesión de Sebastián Driussi en el primer tiempo complicó el desarrollo para su equipo. Asumió errores propios y reconoció el impacto anímico de la derrota: «Es imposible que no te pegue. Te tiene que pegar. Te afecta».
La victoria consolida a Boca Juniors en un buen momento deportivo, sumando triunfos en la Liga Profesional y la Copa Libertadores, mientras que para River Plate significa el primer tropiezo en la etapa de Coudet.
