Una actualización normativa de la Administración de Pequeñas Empresas de EE.UU. elimina el acceso a créditos federales para residentes permanentes, lo que afecta a miles de emprendedores migrantes, principalmente en estados como California.
Desde marzo, la Administración de Pequeñas Empresas de Estados Unidos (SBA) implementó un cambio en sus normativas que impacta directamente en emprendedores migrantes. Tras una actualización del documento SOP 50 10 8, se determinó que los residentes permanentes con una green card ya no están habilitados para solicitar préstamos federales destinados al fomento de sus negocios.
La nueva directiva establece que el 100% de los propietarios de una empresa debe contar con ciudadanía o nacionalidad estadounidense para acceder a estos créditos. «A partir del 1° de marzo, se deja sin efecto la Notificación Procedimental SBA 5000-872050, con lo que se elimina la excepción limitada que permitía que un prestatario tuviera hasta un 5% de participación en manos de ciudadanos extranjeros», señaló el organismo en un comunicado oficial.
El impacto de esta restricción es particularmente notable en California, estado que cuenta con la mayor población inmigrante del país. «Los cambios podrían afectar a unos 220 mil propietarios de pequeñas empresas con tarjeta de residencia», afirmó Carolina Martínez, directora ejecutiva de CAMEO Network, a CalMatters.
Este endurecimiento de las reglas genera preocupaciones sobre la seguridad financiera de los emprendedores. Kenia Zamarripa, portavoz de la Cámara de Comercio Regional de San Diego, advirtió que la política podría empujar a los titulares de green card hacia la informalidad.
Desde la oposición política, la legisladora demócrata Nydia Velázquez de Nueva York y el senador Edward J. Markey de Massachusetts criticaron la medida en un comunicado conjunto, afirmando que la administración Trump «está avivando el odio y propagando miedo y confusión». Añadieron que, en lugar de apoyar a inmigrantes legales, la SBA «opta por excluir a todos los titulares de green card».
La organización Small Business Majority (SBM) calificó la decisión como un error que ignora datos económicos sobre la capacidad de creación de empleo de esta comunidad. En California, los dueños de pequeñas empresas son responsables del 99% de los nuevos puestos de trabajo netos.
Por su parte, Kelly Loeffler, directora de la SBA, justificó la reestructuración al afirmar que la prioridad de la institución es que cada dólar se destine exclusivamente a creadores de empleo estadounidenses. Maggie Clemmons, vocera de la agencia, señaló que, al ser limitada la capacidad de préstamo, se busca asegurar que el dinero de los contribuyentes apoye a los «innovadores locales».
