Roberto Frenkel, académico y ex profesor de Javier Milei, analizó la situación del programa económico y propuso modificaciones para enfrentar la incertidumbre y evitar una crisis de balanza de pagos.
El economista Roberto Frenkel, quien fuera profesor del presidente Javier Milei en el Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES), es considerado una de las voces con influencia en el Gobierno. En un análisis reciente, evaluó la situación del plan económico y propuso tres cambios para abordar el escenario de incertidumbre.
En declaraciones al programa Plan M, Frenkel indicó que la confianza en el plan podría mejorar «si se produce un ajuste del tipo de cambio que permita generar superávit de cuenta corriente y acumular reservas legítimas». Advirtió que, de repetirse un esquema histórico de atraso cambiario y déficit externo, podría vislumbrarse una nueva crisis.
El académico hizo referencia a experiencias regionales: «En las últimas décadas, Argentina, México y Chile experimentaron numerosos episodios en los que programas de desinflación basados en atraso del tipo de cambio terminan en una crisis de balance de pagos». Explicó que, si bien una maxidevaluación puede permitir un ajuste fiscal rápido y una recuperación transitoria del poder adquisitivo, el proceso no es duradero, ya que luego aumenta la incertidumbre y suben las tasas de interés, lo que desencadena una contracción económica.
Frenkel también citó un trabajo de su autoría donde analiza experiencias económicas pasadas en Argentina y Chile. «Llega un punto en el que el balance de pagos se resiente, se quedan sin reservas, hay incertidumbre, hay que subir las tasas de interés, entra una fase contractiva», señaló, trazando una analogía con aquellas épocas.
Sobre el valor de las divisas, remarcó: «Es claro que hay que subir el tipo de cambio, hay que partir de la inflación que genere esa actualización para que sea una estabilización sostenible». Respecto a las reservas, detalló que la única manera de acumularlas es con superávit en la cuenta corriente o con inversión extranjera directa, y que si solo se alimentan de deuda, el esquema resulta «endeble y vulnerable».
Para finalizar, el economista puso la mirada en el contexto global y su impacto local, sosteniendo que el auge de sectores como la minería, el petróleo y el agropecuario no garantiza empleos ni ingresos para la mayor parte de la población, lo que cuestiona la sostenibilidad del modelo.
