La reciente temporada de desfiles de moda en Nueva York, París y Milán marcó un hito en inclusión etaria: el 100% de las principales marcas incluyó modelos mayores de 30 años, mientras que la diversidad de tallas sigue siendo escasa.
NUEVA YORK.- La revista Vogue colocó por primera vez en su portada a dos mujeres de 76 años: Meryl Streep y Anna Wintour, para promocionar la secuela de El diablo viste a la moda. Aunque se trata de figuras icónicas, la decisión fue considerada “revolucionaria” por muchos seguidores en redes sociales. Wintour declaró en la revista que “la edad es en realidad una ventaja”.
Los desfiles más recientes reflejan esta tendencia: Stephanie Cavalli, de 50 años, abrió el desfile de Chanel, y en total 15 modelos mayores de 40 años desfilaron para esa casa. Bottega Veneta, Tom Ford, Givenchy, Balenciaga y Louis Vuitton también incluyeron modelos mayores. Figuras como Kate Moss (52), Gillian Anderson (57) y la artista Ming Smith (79) participaron en eventos de Gucci, Miu Miu y Carolina Herrera.
Según datos de Tagwalk, el 5% de las 20 marcas principales incluyó modelos de tallas grandes, mientras que el 100% incorporó al menos una modelo mayor de 30 años. Alexandra Van Houtte, fundadora de Tagwalk, señaló que “las marcas adoptan cada vez más modelos con signos visibles de la edad, como canas o arrugas”.
Este cambio también se observa en la primera fila de los desfiles: en Celine, Joan Juliet Buck (77) fue invitada especial; en Loewe, Sissy Spacek (76) asistió por primera vez a la Semana de la Moda de París. La exmodelo Paulina Porizkova (61) muestra sus arrugas y cambios corporales en Instagram, impulsando un debate sobre la autenticidad frente al retoque digital.
Romae Gordon, exmodelo de 52 años que volvió a las pasarelas tras la muerte de su pareja, afirmó: “Las mujeres mayores tienen poder adquisitivo y desean verse representadas. Estoy viviendo mi mejor temporada”. La industria parece responder a una demanda creciente de inclusión etaria, aunque la diversidad de tallas aún tiene un largo camino por recorrer.
