El joven pugilista argentino de 25 años, oriundo de San Miguel, debutará esta noche en el Casino Fontainebleau de Las Vegas ante el mexicano Miguel Madueño, con transmisión de DAZN.
Alan Chaves, de 25 años, representa la tercera generación de una familia de boxeadores que obtuvo licencias profesionales de la Federación Argentina de Boxeo (FAB) desde fines de los años 60. El púgil, oriundo de Santa Brígida, en las orillas de San Miguel, provincia de Buenos Aires, acumula un récord de 21 victorias (18 por KO) y ocupa el sexto lugar en el ranking mundial liviano de la FIB.
Esta noche debutará en el Casino Fontainebleau de Las Vegas, en un combate de diez rounds contra el mexicano Miguel Madueño. La pelea será transmitida por la plataforma digital DAZN desde las 21, sin costo adicional para los suscriptores. Será parte de la velada que tiene como plato fuerte el encuentro entre los pesados Jarrell Miller (Estados Unidos) y Lenier Pero (Cuba).
Madueño llega con antecedentes de no haber superado pruebas de primer nivel ante el panameño Jezreel Corrales y el mexicano Óscar Duarte. Para Chaves, este compromiso representa el más exigente de su campaña, en su estreno bajo la promotora del inglés Eddie Hearn.
El boxeador argentino, de buena línea y potente pegada, deberá demostrar su capacidad en un nivel competitivo poco habitual en su carrera. La pelea es clave para su futuro, ya que marca la transición de ser una promesa a convertirse en una realidad en el ámbito internacional.
La historia de los Chaves en el boxeo comenzó con Rudecindo Chaves, un duro boxeador misionero que fue sparring de Víctor Galíndez y Carlos Monzón, y que luego se jubiló como ambulanciero en la zona Oeste. Transmitió su pasión a sus hijos Ismael, Ariel y Carlos, quienes animaron las carteleras de “Boxeo de Primera” en los años 90. Ismael y Ariel conquistaron títulos argentinos y compitieron a nivel mundial. Diego, nieto de Rudecindo, fue campeón mundial welter interino de la AMB en 2012. Carlos Abel Chaves, padre de Alan, es colectivero y orgulloso de que su hijo cumpla el sueño de pelear en Las Vegas.
El debut en Estados Unidos de un púgil argentino siempre despierta interés, como ocurrió con Juan Domingo Martillo Roldán en 1983 o Sergio “Maravilla” Martínez en 2007. Chaves, descrito como un “pura sangre” de estirpe y calidad, buscará esta noche el examen que lo consolide en el plano internacional.
