El gobernador Tim Walz firmó una ley que autoriza a los asilos de ancianos a ofrecer bebidas alcohólicas en eventos sociales sin necesidad de tramitar permisos especiales, aunque deberán notificar al estado previamente.
Minnesota aprobó una legislación que permite a las residencias para adultos mayores servir alcohol en eventos sociales sin la obligación de obtener una licencia de licores. La medida, impulsada por el gobernador Tim Walz, busca simplificar los trámites administrativos y mejorar la calidad de vida de los residentes.
Walz anunció la firma de la ley a través de sus redes sociales, señalando que «vivir en un asilo de ancianos no debería significar renunciar a las libertades cotidianas». La norma establece que cada instalación debe notificar al estado antes de organizar estos eventos, y que el personal encargado de servir alcohol debe ser mayor de 18 años y responsable de moderar el consumo.
El origen de la iniciativa se remonta a una situación en el centro Amira Choice, en Champlin, donde los organizadores descubrieron que no podían realizar eventos de happy hour debido a la falta de un permiso adecuado. El representante estatal Danny Nadeau, republicano por Rogers, destacó la colaboración entre distintos organismos para lograr un acuerdo que beneficie a los adultos mayores.
Una figura clave en la aprobación fue Anita LeBrun, residente de 88 años, quien defendió ante el Comité de Comercio, Finanzas y Política de la Cámara de Representantes el derecho de los mayores a mantener su autonomía. «A mis amigos y a mí nos encanta la hora feliz, igual que a muchos de ustedes. Mientras compartimos una bebida, recordamos momentos de nuestras vidas», declaró LeBrun.
A pesar de la nueva flexibilización, los centros deberán cumplir con ciertas normas para evitar excesos y proteger la salud de los residentes.
