jueves, 27 agosto, 2026
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Buenos Aires Deep Tech: el desafío de escalar la innovación científica

La ciudad reúne capacidades humanas, científicas y tecnológicas en un territorio compacto, pero el libro ‘Buenos Aires Deep Tech’ señala las condiciones pendientes para convertir ese capital en producción de frontera con escala e impacto económico.

La ciudad de Buenos Aires posee un capital muy importante en esta etapa económica global: una densidad poco frecuente de capacidades humanas, científicas, clínicas, tecnológicas y emprendedoras en un territorio compacto. Universidades, hospitales de referencia, laboratorios, equipos técnicos, empresas y talento conviven en pocos kilómetros. Esa concentración ayuda a explicar por qué, incluso en contextos difíciles, la Ciudad sigue generando innovación.

Ahora bien, estamos frente a un desafío más exigente: poder convertir conocimiento científico y capacidades de ingeniería en producción de frontera con escala, continuidad e impacto económico. Esa es la conversación que abre ‘Buenos Aires Deep Tech’, el libro editado desde el Centro de Desarrollo Económico (Cedeam) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) a través de la Editorial Punto de Encuentro.

Cuando hablamos de deep tech hablamos de sumar capas digitales a lo que ya existe. Hablamos de emprendimientos y desarrollos basados en ciencia aplicada e ingeniería avanzada, con alta inversión en I+D, tiempos largos de maduración y potencial de generar propiedad intelectual: biotecnología, salud, energía, materiales e inteligencia artificial avanzada, entre otros campos. Este punto es clave porque cambia el tipo de política, el financiamiento y la infraestructura necesaria. Un ecosistema que funciona para startups de software no necesariamente funciona para deep tech. En deep tech, la validación técnica es más costosa, los ciclos son más largos y los riesgos se distribuyen de otra manera.

Uno de los mensajes centrales del libro es simple: la deep tech ya está emergiendo en Buenos Aires. Hay equipos, capacidades y señales de un ciclo tecnológico posible. Surgen startups y proyectos que nacen en entornos científicos, clínicos y tecnológicos reales. Sin embargo, el desafío es que esa dinámica todavía opera en gran medida como excepción. Existen casos concretos, pero con trayectorias poco replicables y alto costo de coordinación; no faltan talentos ni ideas; hay ausencia de un funcionamiento sistémico.

Cuando la conversación se ordena, aparece la pregunta correcta: ¿qué condiciones faltan para que lo que ya existe gane escala? Dicho de forma operativa: ¿qué hace falta para sostener el recorrido completo laboratorio → prototipo → validación → pilotos → primeros clientes → crecimiento? En el libro insistimos en que la escala se construye con un conjunto de condiciones que hoy aparecen fragmentadas o insuficientes. Estas condiciones, además, tienen un denominador común: requieren financiamiento acorde a los tiempos de la deep tech. Sin ese soporte, los otros eslabones se debilitan.

Deep tech requiere capital paciente básicamente por estructura de costos y tiempos. Los desarrollos demandan inversión sostenida antes de generar ingresos relevantes, y eso necesita instrumentos que entiendan el riesgo tecnológico y el horizonte temporal. En Argentina es un desafío mayor por una combinación conocida: volatilidad macroeconómica, dificultad para sostener inversiones largas y un sistema financiero que, por diseño, no siempre está preparado para acompañar trayectorias de maduración prolongada. Muchas iniciativas quedan atrapadas en un patrón repetido: pueden demostrar capacidad técnica, pero no consiguen el puente hacia la escala.

El libro propone discutir el financiamiento de manera realista, como parte de un paquete de condiciones: mecanismos de coinversión, reparto de riesgo, instrumentos que acompañen etapas tempranas y, sobre todo, una arquitectura que permita continuidad. Sin eso, la ciudad puede producir deep tech, pero no convertirla en vector económico. La discusión sobre deep tech no es solo tecnológica. Es productiva. Es una discusión sobre qué tipo de economía quiere y puede construir la ciudad de Buenos Aires en los próximos años. La ciudad ya tiene densidad científica y creativa; el salto pendiente es transformar esa densidad en capacidades productivas de frontera con escala.

Por eso el libro no es un manifiesto. Propone ordenar la conversación con criterios concretos: detectar dónde se traban los recorridos, qué condiciones facilitan el pasaje del laboratorio al mercado y qué decisiones institucionales y financieras tienden a ser determinantes.

El libro ‘Buenos Aires Deep Tech’ será presentado el 27 de abril a las 18:30 en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias Económicas (avenida Córdoba 2122, piso segundo), con entrada libre y gratuita. Participarán el autor, Alan Plummer, Mariela Balbo y César Dergarabedian.

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