Tres sospechosos fueron detenidos en un operativo internacional tras el hallazgo de 23 kilos de cocaína en envíos desde Ezeiza. La droga estaba camuflada en paquetes de azúcar y un compresor de aire.
Una investigación conjunta entre la Aduana argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y autoridades judiciales de Francia permitió desarticular una organización que intentaba enviar cocaína a Europa oculta en encomiendas. En total, se secuestraron 23 kilos de estupefacientes valuados en más de 165.000 dólares.
El primer hallazgo ocurrió el 24 de abril en el sector courier de exportación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Personal de la Dirección General de Aduanas y detectives de la PSA detectaron un envío sospechoso que declaraba contener paquetes de azúcar con destino a las casas centrales en Europa de empresas multinacionales que operan en Argentina. Al inspeccionarlo, encontraron 11 ladrillos de cocaína ocultos en una caja plástica, acondicionados al vacío y marcados con el símbolo de un escorpión.
El juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, a cargo de la causa, ordenó reemplazar la droga por un material inerte y realizar una entrega vigilada. La cooperación internacional fue inmediata: a través del agregado aduanero francés en Brasil, las autoridades de Francia aceptaron la operación conjunta y coordinaron acciones con la Aduana argentina, la Dirección Nacional de Inteligencia e Investigaciones Aduaneras francesa (Dnred), fiscalías de París, Lyon y Bobigny, y personal de seguridad de Air France.
Días después, un segundo envío fue detectado en Ezeiza. En esta ocasión, más de 12 kilos de cocaína estaban escondidos dentro de un compresor de aire. Los investigadores advirtieron similitudes entre ambos cargamentos y lograron establecer conexiones entre los sospechosos.
Se identificó a dos ciudadanos franceses que habían ingresado al país días antes y que alquilaron un departamento en el barrio de Palermo. Cuando se allanó el inmueble ya no estaban, pero se secuestró documentación de interés. Los sospechosos viajaron a Uruguay con documentación falsa, haciéndose pasar por argentinos, pero fueron detenidos al llegar a Montevideo. Un tercer implicado fue arrestado en París cuando se presentó a retirar la encomienda.
“Tenemos un caso de cooperación internacional exitosa”, declaró el juez Aguinsky. Las fuentes judiciales indicaron que se espera avanzar en la conexión local de la banda una vez que sean extraditados desde Uruguay los dos sospechosos franceses. Los investigadores confían en obtener información valiosa a partir de los datos almacenados en dos teléfonos celulares secuestrados durante los procedimientos.
