La escudería Alpine vive un gran momento deportivo tras su arranque de temporada en la Fórmula 1, lo que ha despertado el interés de nuevos patrocinadores y potenciales inversores, entre ellos Mercedes, generando debate en el paddock.
Alpine atraviesa un gran presente luego de su gran arranque de temporada en la Fórmula 1. La mejoría en sus resultados deportivos, con una cosecha de puntos que tras los primeros cuatro Grandes Premios ya superó la del año pasado, postula a la escudería con sede en Enstone como la mejor de la zona media. Al menos hasta la carrera en Miami, donde Franco Colapinto alcanzó su mejor resultado en la Máxima (7° puesto).
Este nuevo escenario del equipo, que cuenta con Flavio Briatore como asesor principal, ha propiciado el interés de nuevos patrocinadores y potenciales inversores, mientras la posible participación de Mercedes como accionista introduce un debate reglamentario de gran alcance. Según un informe de Motorsport Italia, Alpine explora horizontes en relación a los patrocinadores y Gucci aparece en el mapa. El equipo evalúa un acuerdo comercial con la marca de lujo para 2027, lo que podría marcar el fin de su relación con BWT, su actual patrocinador principal desde 2022.
La noticia cobra relevancia por la presencia de Luca de Meo, ex consejero delegado de Renault y actual director ejecutivo de la empresa matriz de Gucci desde septiembre de 2025. Este cambio suma un matiz clave a las negociaciones, ya que De Meo mantiene una relación profesional fluida con Briatore, según analizó Planet F1.
“Alpine busca constantemente nuevas oportunidades de asociación y está en contacto con una amplia variedad de marcas. Las conversaciones se mantienen confidenciales y solo se anuncian cuando hay acuerdo”, citó una fuente consultada por el medio especializado.
La probable alianza con Gucci convertiría a la marca italiana en la última casa de moda relevante en involucrarse activamente en la Fórmula 1, siguiendo a empresas como Tommy Hilfiger (Cadillac), New Era (Williams) y Adidas (Audi, Mercedes y Red Bull a partir de 2027).
Además, Alpine tiene un acuerdo vigente en el ámbito textil con la firma británica Castore para 2025, aunque la marca ya no tiene el lugar que supo tener en la F1: McLaren rescindió su vínculo antes de la temporada 2026 para asociarse con Puma.
Más allá del posible nuevo patrocinador, el otro tema que mantiene en vilo al equipo es su situación accionaria. Desde diciembre de 2023, el fondo Otro Capital posee el 24% de Alpine, por el que pagó 200 millones de euros. El valor de la participación se ha multiplicado por más de tres, según Motorsport Italia, lo que lleva a Otro Capital a evaluar la venta de su cuota.
En este contexto, Mercedes, socio técnico de Alpine desde este año por la entrega de la unidad de potencia, figura como el primer nombre asociado a una eventual compra. Esta posibilidad generó reacciones encontradas en el paddock, desde sorpresa hasta inquietud por los efectos administrativos y deportivos.
Durante el Gran Premio de Miami, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, declaró que la entidad está “analizando la legalidad de que un solo constructor tenga el control de dos equipos”. Si la FIA decide impedir este tipo de operaciones, sentaría jurisprudencia relevante en la gestión accionarial de la F1, afectando no solo a Alpine y Mercedes, sino también a Red Bull, que desde 2005 controla dos equipos (Red Bull Racing y Racing Bulls).
El futuro de la participación de Otro Capital en Alpine permanece abierto. Otros posibles compradores podrían manifestar interés, y no se descarta que la propia Alpine recupere su cuota a través de Renault, haciendo valer el derecho de preferencia. El escenario de la escudería resume la tensión entre el éxito en pista, la atracción de inversiones y el control normativo en la F1.
