La sexta etapa del Giro de Italia tuvo dos episodios de tensión: una peligrosa acción de un espectador en Brusciano y una caída colectiva en los metros finales en Nápoles. Davide Ballerini se llevó la victoria y Afonso Eulálio sigue como líder.
La sexta etapa del Giro de Italia, disputada este jueves entre Paestum y Nápoles (142 km), estuvo marcada por dos incidentes que encendieron las alarmas en la organización. En primer lugar, en la localidad de Brusciano, un joven bajó repetidamente a la calzada en una rotonda con la intención de obstaculizar y empujar a los ciclistas, mientras otra persona lo filmaba. La conducta generó reproches de los corredores y motivó un comunicado oficial del Giro, que advirtió: “Respeta a los ciclistas. Respeta la carrera. Hay una línea que no se debe cruzar”.
El otro momento de alta tensión ocurrió en la última curva, a 300 metros de la meta, sobre un tramo adoquinado. Una caída múltiple dejó desparramados a casi diez corredores que iban al frente, incluyendo a favoritos al sprint. Davide Ballerini (Italia) evitó la zona del incidente y se llevó la victoria, superando por escaso margen a Jasper Stuyven. Paul Magnier, pese a quedar frenado entre bicicletas, logró remontar y finalizó tercero. Afortunadamente, no se reportaron lesionados de gravedad.
En la clasificación general, Afonso Eulálio (Portugal) mantiene el liderato con 2 minutos y 51 segundos de ventaja sobre Igor Arrieta (España). El colombiano Egan Bernal es el latinoamericano mejor ubicado, a 6 minutos y 18 segundos del líder. La séptima etapa, la más larga de la edición con 244 km, finalizará en el ascenso al Blockhaus y promete ser el primer gran duelo de montaña del Giro.
