El Índice de Precios de Consumo (IPC) en Argentina registró en abril una tasa interanual del 3,2%, dos décimas menos que en marzo, impulsado por la caída en el costo de la electricidad, aunque los combustibles presionaron al alza debido al conflicto en Oriente Próximo.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) se moderó en abril al 3,2% interanual, dos décimas menos que el mes anterior, según datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La desaceleración se debió principalmente al menor costo de la electricidad, que bajó más que en abril de 2025, y a la evolución de los precios de los paquetes turísticos, que subieron pero menos que el año pasado.
En contraste, los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales aumentaron en abril, revirtiendo la caída registrada un año antes, lo que ejerció presión al alza sobre la inflación. El Ministerio de Economía atribuyó la moderación al «escudo renovable» y al plan de respuesta gubernamental para mitigar el impacto económico del conflicto en Irán, señalando que sin estas medidas la inflación de los carburantes habría alcanzado el 28,9%.
Desde el 1 de junio se desactivarán algunas medidas fiscales sobre electricidad y gas natural, mientras que las aplicadas a combustibles se mantendrán hasta el 30 de junio. La inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) bajó una décima, hasta el 2,8%, y en términos mensuales el IPC subió un 0,4% respecto a marzo.
