El neurocirujano Leopoldo Luque, imputado en la causa por la muerte de Diego Maradona, declarará este jueves por séptima vez en el marco del debate oral y público. También se esperan los testimonios de tres médicos de la Clínica Olivos.
El neurocirujano Leopoldo Luque, imputado en el juicio por la muerte de Diego Maradona, volverá a declarar este jueves ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº7 de San Isidro. Se trata de la séptima vez que el exmédico de cabecera del exfutbolista testifica en el marco del debate oral y público.
Además, se espera que declaren tres médicos de la Clínica Olivos, centro de salud donde Maradona fue operado de un hematoma subdural en la cabeza tres semanas antes de su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
En ocasiones anteriores, Luque había testificado para poner en duda conclusiones de la autopsia, contextualizar audios exhibidos por la Fiscalía y responder dichos de Gianinna Maradona, una de las hijas del exfutbolista. En esta jornada, buscará refutar los dichos de los peritos forenses Carlos Mauricio Cassinelli y Federico Corasaniti, y del médico Mario Schiter, quien acompañó a Maradona en Cuba en el año 2000.
El neurocirujano se había presentado a declarar el martes, luego de la comparecencia de Jana Maradona, pero finalmente se decidió que lo hiciera el psicólogo Carlos Díaz, otro de los siete profesionales de la salud imputados por «homicidio simple con dolo eventual».
Al inicio de la audiencia pasada, el abogado Eduardo Ramírez, que representa a Diego Maradona Jr., solicitó a los jueces que establecieran límites en el testimonio de Luque para evitar «divagaciones» y «adelantos de su alegato». La solicitud fue apoyada por otras querellas y rechazada por las defensas. Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren acusaron al imputado de hacer «interrupciones sistemáticas» y alterar el orden procesal, pero no pidieron que dejara de declarar. El tribunal optó por no hacer lugar al planteo, aunque el juez Alberto Gaig explicó que los imputados «no podrán abrir indirectamente el examen de un testigo o de un perito que ya declaró».
Además de Luque y Díaz, están acusados la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna, la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador de enfermería Mariano Perroni. El delito imputado prevé una pena de ocho a 25 años de prisión.
Para la 12ª audiencia, también se esperan las declaraciones del jefe de terapia intensiva de la Clínica Olivos, Fernando Villarejo, y el jefe de cardiología del sanatorio, Sebastián Nani. También está citado Pablo Rubino, el neurocirujano que intervino a Maradona por el hematoma subdural.
El hematoma subdural fue detectado en la Clínica Ipensa de La Plata. Maradona fue derivado a la Clínica Olivos, en Vicente López, para la cirugía. Médicos de la institución platense indicaron que no era necesario operar, pero Luque impulsó la intervención. El exmédico de cabecera estuvo en contra de derivarlo a un centro de tercer nivel y propuso una internación domiciliaria en un barrio privado de Tigre, lugar donde finalmente se reportó la muerte.
