Un alumno de 14 años ingresó a una escuela de barrio Centroamérica con un revólver calibre 22. El hecho activó protocolos y derivó en una revisión de las políticas de prevención escolar.
El martes 20 de mayo, un alumno de 14 años ingresó a su escuela de barrio Centroamérica, en la ciudad de Córdoba, con un revólver calibre 22 cargado con cuatro balas. El adolescente exhibió el arma ante sus compañeros y, según investiga la justicia, apuntó a uno de ellos. Las autoridades del colegio activaron el protocolo de seguridad escolar, alertaron a la policía y el arma fue secuestrada sin que se registraran heridos. El menor quedó a disposición de la Justicia Penal Juvenil y el Ministerio de Educación resolvió cambiarlo de institución.
El episodio ocurrió semanas después de un incidente en San Cristóbal, provincia de Santa Fe, donde un estudiante abrió fuego dentro de su colegio secundario y dejó heridos de gravedad. Ese hecho impulsó la implementación de una guía de intervención que Córdoba había publicado en febrero de 2026: la Guía provincial para la intervención en protección ante situaciones complejas, trayectorias cuidadas y vulneración de derechos relacionadas con la vida escolar (AcompañarCBA).
El documento fue elaborado por el Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, bajo la conducción del ministro Horacio Ferreyra, con participación de secretarías provinciales, colegios profesionales, organismos judiciales y docentes. La guía dedica un capítulo específico a la presencia de armas en el ámbito escolar y establece protocolos según el tipo de arma, el nivel de riesgo y los actores institucionales que deben intervenir.
Tras el caso de Santa Fe, el gobierno provincial aceleró las capacitaciones a directivos y coordinadores de curso. Un docente del sistema público provincial declaró a PERFIL CÓRDOBA: “El gobierno recogió el guante después de lo que pasó en Santa Fe y está capacitando a los directivos, a los coordinadores de curso”. Sobre el episodio de barrio Centroamérica, el mismo docente afirmó: “En un colegio de Córdoba un alumno llevó un arma y activaron los protocolos y pudieron resolver el conflicto sin que pasara a mayores”.
La guía AcompañarCBA centraliza la línea gratuita de Escucha y Orientación Educativa (0800-777-3728), que funciona de lunes a viernes de 8 a 18. El docente consultado sostuvo: “Llamé el 0800 esta semana por un problema que tuve con un padre y un alumno, y ahí nomás me contestaron y me ofrecieron capacitación. En junio vienen a capacitarnos al colegio. Lo que siempre estuvo ahora está funcionando”.
El responsable del proceso de capacitación docente es Juan José Castellano, director General de Bienestar Educativo de la Secretaría de Fortalecimiento Institucional y Educación Superior del Ministerio de Educación. Castellano es abogado, psicólogo, magíster en Sociosemiótica y en Bioética, y trabaja en equipos interdisciplinarios en el ámbito estatal desde 2003.
El docente consultado afirmó: “Me estoy capacitando para saber qué hacer si un alumno lleva un arma al colegio. Esa es la parte mala. Porque llegamos a un nivel de violencia que lo naturalizamos y nos capacitamos para sobrellevarlo”. Agregó: “Sí lo puede minimizar. Han tomado cartas en el asunto y están viendo cómo minimizarlo. La sensación es muy buena. Pero la parte mala es que naturalizamos algo que no tendríamos que naturalizar”.
El capítulo de AcompañarCBA dedicado a la presencia de armas establece que, ante un arma de fuego, se debe presumir que es verdadera y está cargada, no tocarla ni manipularla, llamar al 911 y a la línea de Seguridad de Escuelas del Ministerio de Educación, transmitir calma y comunicar a la familia. Si el alumno muestra o manipula el arma, el protocolo indica pedir que apunte hacia un lugar seguro, solicitar que saque el dedo del gatillo y que coloque el arma sobre una superficie horizontal, y evacuar al resto de los estudiantes.
