Los gobiernos de Alemania y Reino Unido manifestaron su inquietud por el avance del Ejército israelí en el sur de Líbano y llamaron a todas las partes a detener las hostilidades, en el marco de los enfrentamientos con Hezbolá.
El ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, consideró “de gran preocupación” el avance “continuo” del Ejército de Israel en el sur de Líbano, aunque lo enmarcó como “una reacción” a los ataques del partido-milicia chií libanés Hezbolá en el norte de Israel. Wadephul reclamó el cese definitivo de dichos ataques antes de instar a todas las partes a detener las hostilidades.
“El continuo avance del ejército israelí en el sur de Líbano es motivo de gran preocupación. Al mismo tiempo, se trata de una reacción a los ataques que Hezbolá lleva a cabo contra el norte de Israel, los cuales deben cesar definitivamente”, afirmó Wadephul en un comunicado difundido por su cartera.
El jefe de la diplomacia germana instó “urgentemente a todas las partes en el conflicto a cesar las hostilidades y regresar al alto el fuego acordado”, y alertó de que “cualquier escalada adicional agravará la ya tensa situación y provocará nuevas oleadas de desplazamientos dentro de Líbano”.
“Por supuesto, Israel tiene intereses legítimos de seguridad”, subrayó la nota, en la que señaló que “sin embargo, si los civiles pagan el precio de la escalada militar y partes de Líbano se vuelven permanentemente inhabitables, esto no hará que la región vecina de Israel sea más segura a largo plazo”. Wadephul reclamó a las autoridades israelíes que protejan a la población y la infraestructura civiles en sus operaciones contra Hezbolá.
“La clave para estabilizar Líbano reside en el fortalecimiento del Estado libanés. Esto incluye que el Gobierno libanés tome medidas decisivas contra Hezbolá y que Líbano ejerza su monopolio del uso de la fuerza en todo su territorio”, sostuvo.
Por otra parte, defendió la resolución del conflicto a través de “conversaciones directas” mantenidas en Washington entre representantes de los ejecutivos israelí y libanés: “Es el canal idóneo”, afirmó, y destacó que “se necesita una solución diplomática viable para proteger a la población civil a ambos lados de la Línea Azul y establecer una paz duradera”. “No se debe permitir que Hezbolá siga socavando este proceso de paz”, concluyó.
Por su parte, la ministra de Exteriores de Reino Unido, Yvette Cooper, señaló que “la escalada militar de Israel en Líbano ha causado la muerte y el desplazamiento de civiles, ha destruido infraestructuras y ha mermado el margen para la diplomacia”, por lo que instó al Ejecutivo de Benjamin Netanyahu a “poner fin a esta situación”.
Cooper subrayó que también “Hezbolá debe poner fin a los ataques contra Israel” y que, además, debe “desarmarse”, una máxima repetidamente rechazada por el grupo chií, que atribuye a Israel el plan de que el Estado libanés tenga el monopolio de las armas. “Todas las partes deben respetar el alto el fuego y participar en las negociaciones de buena fe”, agregó en alusión al proceso de paz mediado por Estados Unidos, también rechazado por Hezbolá.
