Las pipas de girasol aportan nutrientes esenciales para la piel, la tiroides y los músculos, pero su consumo debe ser moderado. Especialistas detallan sus propiedades y advierten sobre riesgos en personas con hipertensión o patologías digestivas.
Las semillas comestibles del girasol, conocidas como pipas, contienen ácidos grasos poliinsaturados (omega 6), proteínas, magnesio, fósforo, selenio y vitaminas como E, tiamina y niacina, según la Fundación Española de la Nutrición (FEN). Su consumo como snack se popularizó en Estados Unidos en la década de 1960 entre jugadores de béisbol, y luego fue adoptado por vegetarianos debido a su perfil nutricional.
El girasol (Helianthus annuus) es una planta de la familia de las asteráceas, cultivada con fines ornamentales y oleaginosos. Su origen se ubica en el continente americano, con registros de cultivo del año 1000 a. C. El explorador español Francisco Pizarro la llevó de Perú a España, desde donde se extendió por Europa.
Valor nutricional y recomendaciones de consumo
La nutricionista Valentina Martínez señaló que 100 gramos de pipas aportan casi 600 calorías, un valor similar al de un plato completo, y recomendó evitar los paquetes industrializados con aditivos y sal, optando por la versión más natural posible. La health coach Yael Hasbani agregó que un puñado de pipas provee el 56% de las ingestas diarias recomendadas de vitamina E.
Beneficios documentados
Un estudio publicado en ISRN Nutrition halló que, en mujeres posmenopáusicas, una dieta que incluya pipas reduce la inflamación y disminuye el colesterol LDL, el colesterol total y los triglicéridos. Hasbani atribuyó estos efectos a la capacidad antioxidante de la vitamina E.
La licenciada Martínez indicó que los ácidos grasos omega-6 presentes en las semillas son esenciales para la salud de la piel y pueden ayudar a prevenir afecciones como la dermatitis y reducir los efectos del envejecimiento.
Hasbani explicó que las semillas de girasol contienen lignanos, compuestos fitoquímicos con propiedades antioxidantes y fitoestrógenas que contribuyen al equilibrio hormonal. La Clínica Cleveland de Estados Unidos informó que una taza de semillas con cáscara aporta aproximadamente 24 microgramos de selenio, el 35% de la cantidad diaria recomendada, fundamental para la salud tiroidea.
La misma institución señaló que el magnesio y el ácido pantoténico presentes en las pipas previenen calambres musculares, ya que una deficiencia de esos compuestos puede provocar espasmos. Hasbani agregó que, gracias a su contenido de fibra, dos cucharadas soperas (20 a 30 g) diarias mejoran el movimiento intestinal.
Contraindicaciones
Ambas expertas coincidieron en que las personas con hipertensión arterial deben optar por semillas sin sal y consultar a su médico. También recomendaron precaución en quienes padecen patologías digestivas severas como diverticulitis o diverticulosis, y en quienes siguen un plan alimenticio bajo en calorías.
