El edificio de 145 años, declarado Monumento Nacional, es sometido a una restauración integral que incluye mejoras en accesibilidad, un café y una biblioteca pública.
El Ministerio de Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires impulsa un plan integral para restaurar la casona del Jardín Botánico, un edificio de 145 años de origen inglés y ladrillos rojizos, ubicado en el barrio de Palermo. La obra, que comenzó hace semanas, tiene una duración estimada de diez meses y busca recuperar el valor histórico del inmueble.
“Este increíble espacio verde es considerado uno de los mejores jardines del mundo y es una obligación para nosotros preservarlo. En los últimos meses, restauramos las esculturas invaluables que hay entre los senderos. La casona es otro lujo arquitectónico e histórico, y es un honor hacernos cargo de su recuperación”, declaró el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi.
El proyecto prevé la restauración integral del interior y exterior del lugar, con intervenciones en planta baja, planta alta y azotea. Juan Vacas, subsecretario de Paisaje Urbano, explicó: “La idea es conservar la estructura original, es decir, que la distribución va a quedar igual, pero lo que se modifica un poco es la funcionalidad”. En planta baja se incorporará un café de concesión privada, mientras que en planta alta se instalará un ascensor para garantizar la accesibilidad y se creará una gran sala para actividades con el público, que incluirá una biblioteca y la exhibición de planos originales de Carlos Thays. También se trasladará la oficina del director.
Entre las tareas generales se destacan la protección de las fachadas de ladrillo, la recuperación de la escalera en caracol y la restauración de carpinterías originales, con limpieza, sellado de juntas y reposición de piezas dañadas. Se aplicará la técnica del nano silo, importada de Europa, para consolidar el ladrillo. Amelia Agüero, inspectora a cargo de la obra, afirmó: “Se vio muy bien el material y se aplicó el producto, que se usa mucho en Europa ahora, en algunos sectores, para reponer partes que estaban degradadas. Se hizo la prueba y ya fue aprobada por la Comisión Nacional de Monumentos”.
La intervención se enmarca en una política de preservación del patrimonio cultural. Durante 2025, especialistas del taller Monumentos y Obras de Arte (MOA) restauraron veinte esculturas en el predio, entre ellas bustos de José de San Martín y Perito Moreno, y piezas como L’Acquaiolo, La Soberanía y La Tempestad.
