El dólar estadounidense abrió a 40,67 pesos uruguayos, con un incremento del 1,66% respecto al cierre anterior. El Banco Central del Uruguay proyecta un tipo de cambio de 40,19 pesos para fines de 2026.
En el inicio de la jornada del 12 de junio, el dólar estadounidense se cotiza en promedio a 40,67 pesos uruguayos, lo que representa un incremento del 1,66% respecto al precio de cierre anterior de 40,01 pesos, según datos de Dow Jones.
El dólar a peso uruguayo ha mostrado una tendencia positiva durante los últimos tres días. La volatilidad del tipo de cambio es del 12,9%, por debajo de la volatilidad de referencia del 14,64%. En la última semana, el dólar avanzó un 1,04%, mientras que en términos interanuales su valor aumentó un 3,05%.
Proyecciones económicas en Uruguay para 2026
Según la última encuesta publicada por el Banco Central del Uruguay (BCU), el tipo de cambio esperado para enero de 2026 es de 38,98 pesos por dólar, y la mediana proyectada para junio asciende a 39,33 pesos. Los analistas consultados por el BCU estiman que el tipo de cambio alcanzará los 40,19 pesos a fines de 2026, tras registrar 38,92 en enero y 39,48 en junio. Para diciembre de 2027, la proyección es de 41,46 pesos por dólar.
En el plano macroeconómico, la encuesta indica que el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de Uruguay sería de 1,87% en 2026, 1,85% en 2027 y 1,92% en 2028. Estas cifras son inferiores a la proyección previa de julio del año pasado, que estimaba un crecimiento del 2,47% para 2026. La dispersión de las proyecciones para 2026 va del 1,50% al 2,30%.
En cuanto a la inflación, la mediana de las proyecciones sitúa al índice de precios al consumo (IPC) en 4,40% para 2026, con un leve incremento a 4,45% en 2027 y 4,50% en 2028. Este valor se acerca al rango meta del BCU, que es del 4,5%.
El peso uruguayo a través de los años
El peso es la moneda de curso legal en Uruguay desde 1993, cuando reemplazó a los viejos pesos tras un período de alta inflación. A partir del 29 de octubre de 1991, el BCU fue autorizado a emitir nuevos billetes para canjear los viejos pesos uruguayos a razón de 1 nuevo peso por cada 1.000 viejos pesos. La moneda comenzó a circular hasta marzo de 1993.
En la década de 1990 se implementó un sistema de bandas de flotación para prever el valor del peso frente al dólar. En 2002, durante la presidencia de Jorge Batlle, Uruguay atravesó una crisis financiera por fuga de capitales, lo que llevó a adoptar un sistema de flotación independiente que se mantiene en la actualidad.
Uruguay se caracteriza en América Latina por su alto ingreso per cápita, bajos niveles de desigualdad y pobreza, y una clase media que representa el 60% de la población. Entre los desafíos del país se encuentran mejorar la competitividad y el crecimiento a largo plazo, incorporar a las mujeres a la actividad económica y transformar la educación.
