La Policía de la Ciudad detuvo a un ciudadano iraní con orden de captura por falsificación de documentos, luego de que la Corte Suprema dejara firme una condena de cuatro años y seis meses de prisión.
Buenos Aires, 20 de junio (NA). La Policía de la Ciudad detuvo a un ciudadano iraní, identificado como Samiei Sajjad Naserani, quien tenía orden de captura por una causa de falsificación de documentos públicos. La detención ocurrió luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme una condena de cuatro años y seis meses de prisión por integrar una red internacional dedicada a confeccionar pasaportes apócrifos.
El procedimiento se concretó este viernes por la noche en un departamento de la calle Caracas al 300, en el barrio porteño de Flores. Personal de la División de Investigaciones Comuna 7 se presentó en el domicilio para dar cumplimiento a la orden de captura. Al arribar, los efectivos detuvieron a Naserani, aseguraron el perímetro y labraron las actas de rigor, según informó la agencia Noticias Argentinas.
La causa se vincula con una red internacional dedicada a la fabricación de documentación. El detenido había ingresado al país en 2019 junto a su pareja y fue hallado culpable de utilizar documentación pública falsa agravada, destinada a acreditar identidad, y de integrar una asociación ilícita.
En una primera instancia, el Tribunal Oral Federal N° 6 lo condenó a tres años de prisión en suspenso por el uso de documentación pública falsa agravada y lo absolvió por asociación ilícita. La fiscalía recurrió la decisión ante la Cámara Federal de Casación Penal, que anuló esa absolución, lo condenó por integrar la organización y ordenó fijar una pena mayor. Tras esa revisión, la condena quedó establecida en cuatro años y seis meses de prisión. La defensa recurrió ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que desestimó el planteo y dejó firme la condena.
En ese marco se dispuso su inmediata detención, que llevó a cabo la Policía de la Ciudad. La fuerza gestionó con carácter urgente un cupo en el Servicio Penitenciario Federal para coordinar su ingreso y alojamiento.
