martes, 23 junio, 2026
InicioSociedadEl cuerpo de los mayores regula peor la temperatura: las claves para...

El cuerpo de los mayores regula peor la temperatura: las claves para protegerlos

El envejecimiento afecta la capacidad del organismo para regular la temperatura, lo que incrementa los riesgos para la salud ante el frío y el calor extremos.

El envejecimiento trae consigo numerosos cambios en el cuerpo, y la regulación de la temperatura no es la excepción. A medida que pasan los años, el organismo responde peor al frío y al calor, lo que se convierte en una amenaza para la salud de los mayores.

“El cuerpo humano necesita mantener una temperatura estable de alrededor de 37°C para que sus funciones metabólicas se desarrollen correctamente. Pero con la edad, los mecanismos de regulación térmica comienzan a fallar”, comentó el doctor Gregorio Jiménez Díaz, especialista en geriatría del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares y vicesecretario general de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

El especialista señaló que el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos agravan el problema. “Debemos desarrollar estrategias para protegerles, desde mejorar el aislamiento térmico de sus hogares hasta garantizar su acceso a climatización y fomentar hábitos que les ayuden a sobrellevar la situación”, afirmó.

¿Cómo regula el organismo la temperatura?

El cuerpo humano mantiene una temperatura estable mediante un proceso conocido como homeostasis térmica, que involucra mecanismos termorreguladores. Los receptores ubicados en la piel detectan la temperatura ambiental y envían señales al hipotálamo, una estructura del sistema nervioso central que actúa como termostato.

Cuando el cuerpo necesita generar calor, activa la termogénesis, basada en la combustión de nutrientes, y recurre al sistema circulatorio mediante vasodilatación y vasoconstricción. En temperaturas cálidas, los vasos sanguíneos se dilatan y facilitan la pérdida de calor; con el frío, se contraen para conservarlo. Los escalofríos también generan calor adicional.

¿Qué sucede con el envejecimiento?

Con la edad, los sensores térmicos de la piel se vuelven menos sensibles, el hipotálamo pierde rapidez de respuesta y el sistema cardiovascular se altera: los vasos sanguíneos se vuelven más rígidos, dificultando la vasoconstricción y vasodilatación. Además, se reduce la masa muscular y la grasa, afectando la capacidad de generar y conservar calor.

Consecuencias en verano e invierno

En verano, aumenta el riesgo de deshidratación porque las personas mayores sudan menos y tardan en notar el calor. La sensación de sed suele estar alterada, lo que dificulta una hidratación adecuada. También se incrementa el riesgo de enfermedades cerebrovasculares, problemas dermatológicos y afectaciones del estado mental, especialmente en quienes padecen deterioro cognitivo.

En invierno, el frío expone a infecciones respiratorias y problemas cardiovasculares. Las personas con insuficiencia cardíaca pueden ver agravados sus síntomas. También aumentan los dolores articulares y las caídas con riesgo de fracturas. La hipotermia es la consecuencia extrema de la incapacidad del organismo para generar calor.

Factores que agravan el problema

Condiciones preexistentes como la EPOC, problemas cardíacos, diabetes o hipotiroidismo dificultan la regulación térmica. Las personas con deterioro cognitivo o demencia son especialmente vulnerables por su dificultad para percibir cambios de temperatura y tomar decisiones como abrigarse o ventilar. El uso de medicamentos como diuréticos, betabloqueantes, antidepresivos y antipsicóticos también puede interferir en los mecanismos termorreguladores.

Recomendaciones para compensar las alteraciones

El doctor Jiménez Díaz recomendó mantener una temperatura estable en el hogar de alrededor de 22°C, garantizar una buena hidratación incluso sin sensación de sed, y vestirse con varias capas de ropa en invierno, usando guantes y gorro. En verano, sugirió usar ropa ligera de algodón o lino, evitar salir en las horas de mayor calor, buscar sombra y llevar agua y protección solar.

En cuanto a la alimentación, señaló la importancia de consumir macronutrientes (proteínas, hidratos de carbono y grasas) y micronutrientes como hierro, zinc, magnesio y vitaminas del complejo B y D. La desnutrición y la obesidad también afectan la termorregulación. El ejercicio aeróbico ligero, de fuerza y equilibrio mejora la circulación y la eficiencia del sistema termorregulador.

Finalmente, el especialista indicó que el estado de ánimo influye en la temperatura corporal: el estrés, la ansiedad o la depresión pueden alterar el sistema nervioso autónomo y dificultar la adaptación a los cambios de temperatura, generando un círculo vicioso que afecta el bienestar psicológico.

Más Noticias

Un adolescente fue imputado por el crimen de otro menor en Neuquén

Un adolescente de 16 años fue imputado por el homicidio de Francisco Peuchot en Neuquén. Se dispuso su arresto excepcional con custodia policial en un hogar de la capital.

Elenco de Off Campus pronosticó ganadores del Mundial 2026

Los actores de Off Campus estuvieron en el partido Egipto vs Nueva Zelanda y eligieron a sus favoritos para ganar el Mundial 2026. Conocé sus predicciones.

Nueva Jersey amplía el acceso a comidas escolares y refuerza la ayuda alimentaria para más de 680.000 niños

El estado de Nueva Jersey implementó medidas para facilitar el acceso a comidas escolares subsidiadas y distribuir beneficios Summer EBT a más de 681.000 niños durante el verano de 2026.

Ceca Magán Abogados nombra a Enrique Ceca como socio ejecutivo en una nueva etapa

La firma Ceca Magán anunció el nombramiento de Enrique Ceca como socio ejecutivo tras superar los 30 millones de euros de facturación, en una reorganización interna.

Naty Franz, pionera del tapping: “Cualquier desequilibrio trae enfermedad”

Naty Franz, pionera del tapping en Argentina, explicó en una entrevista los beneficios de la Técnica de Liberación Emocional para equilibrar emociones y aliviar estrés.