El Ministerio de Defensa de Alemania canceló el proyecto de seis fragatas F126 por retrasos y sobrecostos, y propuso adquirir ocho fragatas MEKO A-200 DEU como alternativa para cumplir compromisos con la OTAN.
El Ministerio de Defensa de Alemania decidió cancelar la construcción de seis fragatas F126 debido a retrasos significativos, aumento de costos y riesgos adicionales que implicaría un cambio de contratista en pleno desarrollo del proyecto. El contrato original, valorado en 10.000 millones de euros, preveía la entrega del primer buque para 2028 y la finalización de toda la serie para 2033.
El proyecto, iniciado en 2020, buscaba renovar la capacidad de guerra antisubmarina de la Marina alemana como parte de los compromisos con la OTAN y las exigencias de seguridad en Europa. Tras la cancelación, Defensa señaló su intención de adquirir ocho fragatas MEKO A-200 DEU.
La empresa Damen Schelde Naval Shipbuilding (DSNS), adjudicataria original del contrato, no cumplió los plazos ni el presupuesto pactados. La compañía comunicó oficialmente al Gobierno alemán que no podría entregar los buques en los términos acordados ni mantener la retribución establecida.
El Ministerio evaluó transferir el proyecto a Naval Vessels Lürssen (NVL), lo que habría elevado el costo total a 15.200 millones de euros. Considerando tareas ya realizadas y contratos complementarios, el gasto total habría superado los 18.000 millones de euros. Desde el Ministerio indicaron que un cambio de contratista obligaría a renunciar a posibles reclamaciones por daños, algo incompatible con una gestión responsable del dinero público. El monto de las reclamaciones está bajo revisión judicial.
Como alternativa, el Ministerio de Defensa, en coordinación con el Inspector de la Marina, presentará al Comité de Presupuestos la propuesta de adquirir ocho fragatas MEKO A-200 DEU. Este modelo, según indicaron, permitirá cumplir el núcleo de la misión antisubmarina y facilitará un sistema más eficiente en operación, mantenimiento y formación por la homogeneidad de la serie.
El precio de las primeras cuatro unidades es de 6.300 millones de euros, sujeto a aprobación parlamentaria, con opción de comprar otras cuatro hasta finales de 2026 por 5.300 millones. El Ministerio aspira a una aprobación rápida para garantizar los compromisos ante la OTAN.
La decisión pone fin a uno de los proyectos navales más ambiciosos de la última década en Alemania y redefine la estrategia de modernización de la Marina alemana.
