El gobernador Raúl Jalil afirmó que la provincia es ordenada y sin deudas, mientras el diputado Tiago Puente cuestionó el rumbo político y económico.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quedó en el centro de un cruce político luego de reivindicar que conduce una provincia “ordenada” y sin deudas, mientras sectores opositores cuestionaron su gestión, su modelo económico y la forma en que administra el poder provincial.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el diputado provincial Tiago Puente lanzó el 29 de junio críticas directas contra Jalil, a quien acusó de negociar según su conveniencia política, en medio del debate por incentivos fiscales, reforma política, obra pública y proyección del oficialismo catamarqueño hacia 2027.
El contrapunto se produjo el mismo día en que Jalil buscó instalar una imagen de orden administrativo. En declaraciones a medios provinciales desde Fiambalá, el mandatario afirmó que Catamarca es una provincia “ordenada, sin deudas” y reivindicó su proyecto político junto a Lucía Corpacci y Gustavo Saadi, aunque evitó precisar qué rol ocupará al terminar su segundo mandato.
El eje de obra pública también quedó en la escena. Jalil recorrió trabajos en el Puente La Puntilla, en Belén, una intervención presentada como histórica para una estructura clave de la Ruta Provincial N° 46. El gobernador también confirmó que la ampliación del Hospital San Juan Bautista será financiada con fondos provinciales, luego de haber estado inicialmente prevista con recursos nacionales.
La crítica de Puente, difundida por medios locales, planteó que el gobierno de Jalil no puede reducir la discusión a orden fiscal y obras puntuales. Para la oposición, el problema está en la lógica política de la gestión y en el uso del poder provincial para sostener un armado que ya mira el escenario posterior a 2027.
El cruce quedó instalado entre las declaraciones del gobernador, las críticas opositoras y la agenda de obras en el interior provincial.
