Un perro de la raza pastor belga malinois, perteneciente a la Agrupación Perros de Guerra de las Fuerzas Armadas argentinas, participó en el rescate de dos menores atrapados tras los terremotos en Venezuela.
En el marco de la asistencia humanitaria enviada por el Gobierno argentino a Venezuela luego de dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, un perro de nombre Bart, de la raza pastor belga malinois, participó en tareas de rescate. El animal pertenece a la Agrupación Perros de Guerra de las Fuerzas Armadas y es guiado por el agente civil Cristian Giroti.
Según informó el Ministerio de Defensa argentino, Bart trabajó «de urgencia» tras ser convocado por personal de Protección Civil de Venezuela. El operativo se realizó el domingo por la tarde, cuando el equipo se desplazaba hacia otro punto asignado. El perro ingresó por un túnel abierto entre los escombros y «marcó presencia positiva, permitiendo orientar la búsqueda y las tareas de excavación hacia el lugar correcto».
Infantes de marina trabajaron junto al animal y «contribuyeron al hallazgo con vida de los dos menores atrapados». En el comunicado oficial, las autoridades señalaron que su intervención fue «fundamental para contribuir en el rescate de los dos menores dentro de una estructura colapsada» y describieron la acción como «una acción que nos llena de orgullo y refleja el compromiso de nuestras Fuerzas Armadas con la misión más importante de todas, salvar vidas».
El Gobierno argentino confirmó el pasado jueves el envío de asistencia humanitaria, que incluyó médicos, rescatistas, aeronaves, plantas potabilizadoras y equipamiento para colaborar con las tareas de rescate y asistencia a las víctimas. El gobierno de Venezuela actualizó a 1.719 la cifra de muertos tras los sismos.
Por otra parte, Lucas Gámez, un niño argentino de 8 años, continúa desaparecido tras el derrumbe del edificio Miramar, en la localidad de Caraballeda, estado La Guaira. Su padre, Marcos Gámez, participa en las tareas de búsqueda y declaró: «Una cosa es contarlo o verlo por videos y otra es estar presente. Estamos en la búsqueda constante y sacando escombros pesados para ver si podemos localizar a Lucas sano y salvo. No solamente lo estoy viviendo yo, sino además otras miles de personas. No tengo palabras para describirlo».
