El encuentro entre México y Ecuador por los 16avos de final del Mundial 2026 se postergó debido a condiciones meteorológicas adversas en la Ciudad de México.
El partido entre México y Ecuador, correspondiente a los 16avos de final del Mundial 2026, debió postergar su inicio. Media hora antes del horario estipulado, la organización confirmó el retraso debido a condiciones meteorológicas adversas que afectaban a la Ciudad de México, donde una tormenta eléctrica activó el protocolo de seguridad de la FIFA.
El Estadio Ciudad de México se encontraba repleto, con una alta expectativa por parte de los hinchas mexicanos. A través de los altoparlantes del estadio y de los canales oficiales del torneo, se informó que el encuentro quedó aplazado hasta las 23:00 (hora de Argentina).
La decisión respondió al protocolo internacional vigente para este tipo de situaciones. Cuando se detecta actividad eléctrica o riesgo de caída de rayos en las inmediaciones del estadio, la prioridad es la seguridad de futbolistas, cuerpos técnicos, árbitros, trabajadores y aficionados. Por ese motivo, la FIFA ordenó detener los calentamientos y retrasar el espectáculo previo hasta que existieran garantías suficientes para disputar el compromiso.
El reglamento establece que, una vez registrado el último rayo dentro del radio de seguridad, deben transcurrir al menos 30 minutos sin nueva actividad eléctrica antes de autorizar el inicio del partido. Si durante ese período vuelve a detectarse una descarga, el conteo comienza nuevamente.
Los aficionados permanecieron en sus ubicaciones o buscaron resguardo en las zonas cubiertas, mientras la organización mantenía una comunicación constante sobre la evolución del clima. Las tribunas continuaron alentando a ambas selecciones a la espera de la autorización definitiva.
La demora respondió exclusivamente a una medida preventiva. En torneos de la magnitud de una Copa del Mundo, la seguridad prevalece por encima de cualquier cronograma.
