Las parrillas y bodegones de la ciudad de Buenos Aires registran una disminución en la facturación semanal de entre el 30% y el 40%, con casos donde la caída alcanza el 50%, según informaron dueños de locales.
Las parrillas y bodegones de la ciudad de Buenos Aires atraviesan una situación de reducción en el consumo, según declaraciones de empresarios del sector. Los dueños de los locales indicaron que ya no pueden trasladar los aumentos de insumos y tarifas a los precios finales, y que la rentabilidad se encuentra en niveles mínimos.
Desde el sector, agregaron que en casos más severos la caída de la venta llega al 50%. Los empresarios aseguraron que la facturación semanal bajó entre un 30% y un 40%. Antes de la crisis tenían un promedio de 480 cubiertos semanales, mientras que actualmente se ubican en 240.
Para amortiguar esta situación, los dueños de los locales implementan descuentos y promociones con menús y precios de remate. De cara al mundial de fútbol, algunos restaurantes ofrecen opciones como una camiseta de la Selección de regalo por un consumo de 150 mil pesos, y en algunos casos cuentan con un menú económico de 15 mil pesos.
En este contexto, muchos redujeron los días de atención al público. Por ejemplo, un bodegón que abría de martes a domingos todo el día ahora atiende los miércoles y domingos por la noche. También se registró reducción de personal, con empresarios que argumentaron que deben seguir ajustando en distintos aspectos.
