La actriz Jodie Foster declaró que la película «F1», protagonizada por Brad Pitt, le parece realizada por inteligencia artificial. Lo expresó durante una charla en el Festival de Ideas de Aspen, donde también analizó el impacto de la IA en la industria cinematográfica.
La actriz Jodie Foster abordó esta semana uno de los temas que se comentan en Hollywood: cómo la irrupción de los distintos modelos de inteligencia artificial están cambiando la manera en la que se hace cine, la forma de contar una historia y hasta de actuarla.
Foster realizó estas reflexiones en una charla titulada “¿Quién es el dueño del futuro de Hollywood?”, que se llevó a cabo este martes en el Festival de Ideas de Aspen. Allí, mientras reflexionaba junto a Michael Lynton, ex director ejecutivo de Sony Pictures, mencionó a F1, la película protagonizada por Brad Pitt, como ejemplo de cómo las máquinas ya comenzaron a marcar su identidad en las películas.
Foster comentó que la película de carreras protagonizada le pareció realizada por inteligencia artificial. “No lo digo con desdén, ¿cómo podría? Esta película recaudó millones de dólares. Pero veo una película como F1 y pienso: ‘F1 fue creada por IA’”, aseveró.
Y continuó: “¿No es así? Es decir, la estructura era exactamente la que se aprende en la escuela. Los actores recitan sus diálogos tal como si hubiesen sido escritos por una computadora, diciendo exactamente lo que corresponde que digan en cada momento”.
La actriz dejó en claro que, más allá de que reconoce la impronta no humana en aquel film, el resultado no le pareció malo. “Lograron dominar la tecnología para crear algo grandioso y hermoso, y potencialmente con mucha información proveniente de otras fuentes”, aseguró.
F1 sigue a Sonny Hayes (Pitt), un expiloto de Fórmula 1 que, tras años de ausencia, regresa a la pista para salvar a un equipo en crisis y entrenar a un joven piloto, encarnado por Damson Idris. La película, dirigida y escrita por Joseph Kosinski junto a Ehren Kruger, recaudó 634 millones de dólares en todo el mundo y fue nominada a cuatro premios Oscar, incluyendo mejor película, y se alzó con la estatuilla de mejor sonido.
“La inteligencia artificial supone un paso de gigante más hacia la transformación de la industria”, reflexionó Foster tras detallar los cambios que la tecnología digital y los efectos especiales generados por ordenador han traído al negocio del cine.
“La gran pregunta es: ¿Va a reemplazar a los actores y guionistas?”, preguntó Lynton. La respuesta de Foster fue: “Sí, va a reemplazar gente”. La actriz explicó cómo los estudios ahorran dinero en las escenas con multitudes al duplicar a los extras. “Estamos eliminando muchos puestos de trabajo y, con suerte, los sindicatos podrán intervenir y decir: ‘Pueden usar a mi actor 20 veces, pero le pagarán 20 veces’. Y creo que eso es justo”.
Foster afirmó que, para “cosas pequeñas y útiles”, como la previsualización (la creación de escenas de películas antes de la producción), las herramientas de inteligencia artificial pueden ser de gran ayuda. “Lo que todos desearíamos es que los cineastas dominaran la IA y nunca perdieran de vista ese objetivo”. Puso como ejemplo una secuencia onírica, con la ayuda de la IA, en su película más reciente, Vie privée, que consideró un éxito, a pesar de que las imágenes “no tenían sentido”.
“Si logramos dominar la IA de forma constante a lo largo del tiempo, podremos crear cosas que nos reflejen y podremos mejorarlas”, afirmó.
