El colapso total del sistema eléctrico, el tercero en lo que va del año, se produjo en medio de un severo déficit de generación y restricciones en el abastecimiento de combustible.
Buenos Aires, 7 julio (NA) – Cuba puso en marcha sus protocolos de emergencia para iniciar el restablecimiento paulatino de su Sistema Eléctrico Nacional (SEN), luego de que este lunes al mediodía se registrara un nuevo colapso total que dejó a oscuras a todo el territorio caribeño.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, las autoridades energéticas del país señalaron que los trabajos actuales se centran en la activación de microsistemas regionales con el objetivo de garantizar de forma prioritaria el suministro a los servicios vitales de la población.
El apagón ocurrió a las 12:17 hora local, cuando la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) reportó una “desconexión total” de la red cuya causa permanece bajo investigación.
Las actualizaciones técnicas de la UNE indicaron que se logró estabilizar la generación en unidades como Energás Boca de Jaruco y Varadero, al tiempo que se iniciaron las maniobras para incorporar los bloques de Mariel 5 y Habana 2. Este proceso de sincronización busca revertir una situación en la que se estimaba que más del 70% del país carecería de electricidad durante las horas de mayor consumo, debido a que la capacidad de generación proyectada era de 935 megavatios frente a una demanda superior a los 3.100 megavatios.
Este nuevo incidente representa el tercer colapso generalizado de la red eléctrica en lo que va de 2026 y el octavo evento de desconexión masiva en un período de dos años.
Desde enero, las penalizaciones aduaneras y el bloqueo energético reforzado por la administración de Donald Trump han afectado el flujo de crudo internacional necesario para el funcionamiento de las centrales térmicas. Según datos de la actividad hidrocarburífera, el país caribeño precisa alrededor de 100.000 barriles diarios de petróleo para cubrir el funcionamiento básico de su infraestructura, pero su producción doméstica aporta unos 40.000 barriles diarios.
