El físico nuclear Alfredo Caro, exdirector del Instituto Balseiro, analizó la situación del sector nuclear argentino. Señaló que el Gobierno impulsa una inversión privada para un reactor, pero a la vez recorta el presupuesto de la Comisión Nacional de Energía Atómica y desatiende la formación de conocimiento.
El físico nuclear Alfredo Caro, exdirector del Instituto Balseiro y actual profesor investigador en la George Washington University, afirmó que el sector nuclear argentino atraviesa una crisis producto de la colisión de dos fuerzas opuestas: el apoyo gubernamental a la empresa privada Meitner Energy para desarrollar un reactor y, al mismo tiempo, el desfinanciamiento de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
“El sector de inversión en ciencia está sufriendo los embates de una política presupuestaria que tiende a hacerlo desaparecer y en el sector nuclear en particular, la crisis va en esa dirección”, declaró Caro. “Al mismo tiempo se hizo un anuncio sobre la llegada de Meitner Energy, un inversor privado para desarrollar un reactor en Argentina con enormes posibilidades de traer resultados positivos”, reconoció.
Según Caro, el Gobierno prioriza la reducción del gasto público, pero “achicar el Estado destruyendo el sistema de ciencia y técnica es miope”. Cuestionó que se desatienda la supervivencia del Instituto Balseiro y que no haya una definición clara sobre el rol futuro de la CNEA.
El especialista destacó que la CNEA genera recursos a través de la generación de energía eléctrica, pero esos fondos no revierten en la institución. Citó el decreto 1540 de 1994, que establecía un canon anual de 50 millones de dólares que nunca se cumplió. “La CNEA genera recursos enormes con la generación de energía eléctrica. Hace cincuenta años que los genera, pero nunca volvieron a CNEA”, precisó.
En cuanto al proyecto CAREM, Caro indicó que “necesita ser evaluado por alguien externo e independiente”. Consideró que la forma en que el Gobierno detuvo el proyecto no fue ordenada y que se deberían preservar los activos generados.
Respecto a la inversión de Meitner Energy, Caro la calificó como “un regalo para la Argentina”. Explicó que la empresa, que cuenta con financiamiento del grupo Ansari de Estados Unidos, desarrollará un reactor de patente argentina con ingenieros locales y no requiere fondos públicos. “Abre la puerta para vender numerosos reactores al resto del mundo”, afirmó.
Sobre la explotación de uranio, Caro sostuvo que “no va a volver rica a la Argentina” y que los reactores modulares pequeños (SMR) sí pueden cambiar la economía del país.
En relación a la evolución de la política nuclear, Caro señaló que durante el kirchnerismo (2006-2015) se invirtió más dinero en el sector, con la extensión de vida de Embalse, la terminación de Atucha II y el avance del RA-10. El gobierno de Mauricio Macri también destinó fondos al CAREM, pero sin evaluaciones independientes. El actual gobierno, indicó, tiene una política “confusa” y “errática”.
“El rol del Estado fomentando el desarrollo de nuevas capacidades es un rol ineludible. Cuando el Gobierno haya estabilizado la economía, ¿qué sigue como modelo de país?”, concluyó Caro.
