El ex secretario de Agricultura y consultor en agronegocios, Marcelo Regúnaga, señaló que el sector agropecuario argentino tiene potencial para alcanzar exportaciones por 80 mil millones de dólares, respaldó las desregulaciones oficiales y destacó la necesidad de reglas de juego estables.
El ex secretario de Agricultura y consultor en agronegocios, Marcelo Regúnaga, analizó en una entrevista con Canal E el potencial del sector agropecuario argentino. Regúnaga respaldó las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno y sostuvo que el país necesita consolidar reglas de juego estables para multiplicar sus exportaciones.
Regúnaga valoró que el vocero presidencial haya mencionado al agro durante su conferencia de prensa. «Yo creo que es muy importante que el vocero presidencial se acuerde del sector agropecuario», afirmó.
Asimismo, recordó el peso del campo en la economía argentina: «El sector agropecuario hoy es el principal exportador neto de divisas, cincuenta y pico de mil millones va a haber este año». Sin embargo, sostuvo que el verdadero potencial es mayor. «Podríamos estar exportando 80 mil millones de dólares», señaló, aunque aclaró que esa proyección parte del supuesto de mantener los actuales precios internacionales.
Regúnaga destacó las desregulaciones implementadas por el Gobierno, pero recordó que aún existen distorsiones que afectan la competitividad: «El Gobierno ha hecho un trabajo bastante bueno en materia de desregulación y de alternativas para que se creen condiciones más favorables para la producción». No obstante, advirtió: «Este sector sigue siendo un sector postergado, a pesar de que el gobierno actual está haciendo cambios en la muy buena dirección». En ese sentido, insistió en que la eliminación gradual de las retenciones y la estabilidad macroeconómica permitirían un fuerte crecimiento de la producción.
A su vez, respaldó el proyecto oficial para modificar la Ley de Tierras. «Yo eso no lo veo como un problema, excepto, como está planteada la ley, que venga un Estado», explicó al referirse a la llegada de inversores extranjeros.
