El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, presentó una carta al secretario general António Guterres y al Consejo de Seguridad condenando los ataques estadounidenses contra infraestructuras civiles.
El embajador y representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, remitió el viernes una carta al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y a la presidencia de turno del Consejo de Seguridad, la República Democrática del Congo, en la que denunció ataques de Estados Unidos contra su país.
En la misiva, citada por la agencia estatal iraní IRNA y reproducida por DW, Iravani condenó “en los términos más enérgicos posibles” los actos de agresión de Estados Unidos y los ataques deliberados contra infraestructuras civiles iraníes.
Iravani afirmó que la inacción continuada del Consejo de Seguridad permite a Estados Unidos seguir atacando la soberanía y la integridad territorial de Irán y perpetrar “atroces crímenes de guerra” contra la población iraní, en violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional humanitario.
El diplomático iraní ya había denunciado anteriormente ante la ONU una ola de ataques estadounidenses llevados a cabo entre el 8 y el 16 de julio contra provincias del sur, ciudades costeras y puertos situados a lo largo del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.
La denuncia se produce en medio de una escalada militar entre Washington y Teherán, con ataques estadounidenses contra varias zonas del sur de Irán y una respuesta iraní con misiles y drones contra objetivos estadounidenses en varios países de Oriente Medio.
Este viernes, Irán afirmó haber atacado y destruido objetivos militares estadounidenses en Siria y Qatar, incluyendo un sistema de radar y varios aviones cisterna, y haber causado la muerte de varios militares estadounidenses, según comunicados de Teherán.
El jueves, Estados Unidos llevó a cabo la sexta noche de bombardeos contra el sur del territorio iraní, golpeando tres puentes en la ciudad de Bandar Abás y un tramo ferroviario en la misma urbe, lo que ocasionó interrupciones en los servicios de transporte y afectaciones a la logística civil.
La situación eleva la tensión en la región y genera preocupación internacional por la posibilidad de una escalada mayor. Distintos gobiernos y organismos internacionales han pedido contención y desescalada.
