La inteligencia artificial acelera una convergencia entre tecnologías y disciplinas, borrando fronteras tradicionales, según la arquitecta y diseñadora computacional Neri Oxman.
La inteligencia artificial está acelerando una convergencia sin precedentes entre tecnologías, disciplinas y saberes, borrando las fronteras tradicionales entre áreas que hasta hace poco evolucionaban por separado, según la arquitecta y doctora en diseño computacional Neri Oxman.
Oxman, reconocida por fundar el campo de la Ecología de Materiales, una disciplina que fusiona diseño computacional, fabricación digital, ingeniería de materiales y biología sintética, publicó hace 10 años el artículo «Age of Entanglement» en el Journal of Design and Science del MIT Press. En ese texto sostiene que las herramientas computacionales contemporáneas hicieron posible habitar los saberes de la ciencia, la ingeniería, el diseño y el arte al mismo tiempo.
Julio Alonso, docente de Comunicación en la UBA y la Universidad Austral, afirmó que Oxman «lleva dos décadas trabajando en el borde exacto donde las categorías se disuelven». Alonso señaló que «la incomodidad sea un método y no un síntoma es quizás la contribución más subestimada de Oxman» y agregó que «los problemas que valen la pena requieren de creadores que toleren ‘no saber’ durante el tiempo necesario para que algo nuevo emerja».
Alonso explicó que el término «antidisciplinar», acuñado por el filósofo Alejandro Piscitelli, describe objetos y procesos tan entrelazados que ya no es posible desanudar las disciplinas que contribuyeron a su creación. Los denominó «knotty objects» (objetos nudosos), definidos como puntos donde múltiples hilos se cruzan y sostienen mutuamente.
En el contexto corporativo, la futuróloga Amy Webb advirtió en el evento SXSW que «una tendencia te dice qué está cambiando; una convergencia te dice lo que pronto será inevitable». Webb planteó que, en un mundo de cambios tecnológicos y políticos exponenciales, la pregunta ya no es qué tecnología mirar de a una, sino qué ocurre cuando múltiples fuerzas —IA, biotecnología, flujos de capital, presión geopolítica, cambios de comportamiento— colisionan y se aceleran entre sí.
