La arquitecta Sara Plazibat, al frente de Estudio SP y socia de Par en Par, lideró el proyecto de interiorismo de un living en una casa de Victoria, provincia de Buenos Aires. El diseño priorizó la funcionalidad y la integración con el resto de la vivienda.
La arquitecta Sara Plazibat, al frente de Estudio SP y socia de Par en Par, lideró el proyecto de interiorismo de un living en una casa ubicada en el barrio Windbells, en Victoria. El trabajo se realizó cuando la construcción de la vivienda, proyectada por el estudio Remy Architects, estaba casi terminada.
Según Plazibat, el hecho de conocer previamente a los dueños de casa, una familia de cinco integrantes, facilitó el proceso. «Tenía claro sus gustos, intereses y necesidades», afirmó.
Los propietarios solicitaron un ambiente que saliera de los neutros. «Desde el inicio, sabíamos que no habría sillón de tussor, muebles con fibras naturales o una mesa de petiribí», declaró la arquitecta.
La vivienda ya contaba con pisos, muros, revestimientos, cielorraso y una biblioteca de hierro y madera, que se mantuvieron. «La biblioteca, ya existente, estaba muy buena. Me gustó la división ‘permeable’ que proponía con el pasillo. Además, funcionaba para exhibir y tener a mano sus objetos, juguetes y libros», explicó.
La propuesta de interiorismo se centró en el uso de color y textura, así como en la combinación de obras de arte, objetos y juegos existentes con otros nuevos. «El foco estuvo en generar un espacio que se usara todos los días como punto de encuentro familiar, por ejemplo para armar rompecabezas o juegos de bloques. Tenía que ser creativo y cómodo a la vez», señaló.
Uno de los elementos destacados es una composición de hexágonos que funciona como sistema de audio. «Le pusimos mucha dedicación a encontrar el recorrido, la combinación de tonos y el encuentro con el sillón que mejor funcionaran», detalló.
Para dar flexibilidad, se eligió un sillón modular que se puede separar y cambiar el sentido del respaldo según la ocasión. El revestimiento de madera de tono oscuro en el muro que contiene el hogar actúa como telón de fondo.
El living tiene límites difusos: a un lado se encuentra el pasillo y la escalera que lleva a la planta alta, por delante y detrás espacios verdes, y al otro lado un ambiente que aloja la cocina y el comedor-quincho. La división con la cocina y el comedor-quincho se realizó con carpinterías corredizas de hierro negro y vidrio repartido. «Si bien el ambiente tiene una identidad propia, tenía también que estar alineado al resto de la casa», concluyó Plazibat.
