Un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) indica que el 52,7% de la fuerza de trabajo nacional se encuentra en situación de vulnerabilidad laboral, según datos del primer trimestre de 2026.
El Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) publicó el Boletín Estadístico Sociolaboral del Primer Trimestre de 2026, elaborado a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. El informe, firmado por Claudio Lozano, Agustina Haimovich, Ana Rameri y Walter González, señala que el indicador de vulnerabilidad laboral alcanza al 52,7% de la fuerza de trabajo nacional.
La tasa de desocupación abierta se ubicó en 7,8% durante el primer trimestre. El informe indica que esta cifra no refleja la fragilidad de la población activa. Al sumar a las personas desempleadas con quienes trabajan menos horas de las deseadas (subempleo del 11,1%), la subutilización laboral asciende al 19,0% de la Población Económicamente Activa (PEA). Si se agregan los ocupados que buscan activamente otro empleo (15,8%), la presión sobre el mercado laboral escala al 23,7%. Al incorporar a los ocupados disponibles no demandantes (5,8%), el porcentaje de la fuerza de trabajo disponible trepa al 29,4%. Además, 3 de cada 10 personas desempleadas llevan más de un año buscando trabajo sin conseguirlo.
La informalidad laboral alcanza al 44,2% del total de ocupados. Entre los asalariados, la tasa de informalidad es del 37,9%, con picos en el Servicio Doméstico (77,4%) y la Construcción (72,6%). Entre los trabajadores independientes, el 65,1% se encuentra en la informalidad.
El ingreso medio de la ocupación principal es de $1.076.056. El pluriempleo alcanza al 10,4% de las personas ocupadas, con una presencia mayor entre las mujeres (13,7%) que entre los varones (7,9%).
En la franja de 18 a 24 años, la vulnerabilidad laboral abarca al 77,6% de la fuerza de trabajo, con un desempleo del 19,5% y una tasa de informalidad entre los asalariados del 63,9%.
El 88,9% de la población reside en hogares cuyos ingresos provienen total o parcialmente del trabajo. El 17,5% de los ocupados percibe remuneraciones por debajo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), proporción que asciende al 24,4% en el caso de las mujeres. El 20,6% de las personas ocupadas vive en hogares pobres. En hogares donde aporta más de un trabajador, la incidencia de la pobreza alcanza al 17,1%. Sin contemplar el efecto estacional del aguinaldo, la tasa general de pobreza se ubicó en el 32,5% en el primer trimestre.
Las transferencias no contributivas (como la AUH y la Prestación Alimentar) benefician al 29,2% de la población y evitan que la indigencia trepe del 6,5% al 11,9%. El 40,3% de los hogares debió utilizar sus ahorros para gastos cotidianos, el 18,7% pidió dinero prestado a familiares o amigos y el 17,3% recurrió a créditos bancarios o de financieras.
