El tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz se ralentizó según datos publicados este miércoles. Una mayoría de armadores evitó esta vía navegable ante la falta de señales claras sobre su reapertura tras su bloqueo durante la guerra entre Irán y Estados Unidos.
El tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz se ralentizó, según datos publicados este miércoles. Una mayoría de armadores evitó esta importante vía navegable debido a la falta de señales claras sobre su reapertura tras su bloqueo durante la guerra de Irán con Estados Unidos.
Seis buques de transporte de materias primas cruzaron el estrecho este martes, según datos de la compañía Kpler. Esta actividad supone un descenso respecto a los nueve del día anterior y está por debajo de la media diaria de los últimos diez días, que es de 11.
El tráfico de entrada incluyó un superpetrolero vacío que siguió el lado omaní del estrecho, así como dos petroleros, uno de alcance medio y otro intermedio. Otros dos petroleros de combustible de alcance medio y un buque post-Panamax salieron del estrecho.
En paralelo, el martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó que no se estaban manteniendo conversaciones con Irán e insistió en que Ormuz estaba abierto, contradiciendo la afirmación de Irán de que permanecía cerrado a la navegación.
Dado que las preocupaciones por la seguridad frenan los envíos de petróleo al mayor importador del mundo, dos gigantes navieros chinos que solían transportar la mitad de sus importaciones de petróleo de Medio Oriente antes de la guerra mantuvieron sus petroleros alejados del estrecho de Ormuz y de Bab el-Mandeb desde finales de julio, según indican la empresa de seguimiento de petroleros Vortexa y un bróker marítimo.
En el estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo, donde los hutíes yemeníes declararon un bloqueo naval a Arabia Saudita el 20 de julio, los datos de Kpler mostraron 30 tránsitos de buques de mercancías durante el fin de semana, frente a los 19 de la semana anterior.
Irán y Estados Unidos no lograron avanzar hacia un acuerdo permanente para poner fin a la guerra tras el vencimiento del plazo establecido en junio, mientras Donald Trump descartó extender el alto el fuego temporal. Teherán, en tanto, advirtió que podría responder con una postura militar “totalmente ofensiva” si fracasan las negociaciones.
Un alto funcionario iraní citado por Reuters advirtió que Teherán podría endurecer su postura ante la falta de avances diplomáticos y pidió a las autoridades estar listas para una eventual escalada en la región: “Las entidades iraníes deben estar preparadas para intensificar las tensiones en el estrecho de Ormuz y en la región en general, ya que Irán estará dispuesto a tomar decisiones y actuar ante situaciones difíciles”, declaró.
