El instructor de buceo y explorador de cuevas submarinas Walter Munnich presentó su libro ‘Bajo la superficie’, donde reúne reflexiones sobre el silencio, el temor y el sentido de la existencia basadas en sus experiencias en las profundidades.
Walter Munnich, instructor de buceo y explorador de cuevas submarinas con más de tres décadas de trayectoria, publicó el libro Bajo la superficie, en el que comparte reflexiones surgidas de sus experiencias en entornos subacuáticos. La obra, según explicó, nació de anotaciones personales y del trabajo introspectivo realizado en terapia, impulsado por su psicóloga.
En una entrevista, Munnich afirmó que el libro no busca ser un manual de autoayuda ni ofrecer respuestas definitivas, sino dejar un registro de su visión del mundo para sus hijas. “Yo no voy a una cueva a descubrir algo. Voy a descubrirme a mí mismo”, sostuvo.
El explorador relató que su fascinación por las cuevas comenzó en la infancia, cuando armaba refugios con sábanas. Con el tiempo se convirtió en instructor y referente del buceo técnico, aunque aclaró: “Yo no vivo del buceo, vivo para el buceo”.
Munnich señaló que la exploración subacuática le permitió desarrollar una introspección profunda. “La cueva me muestra cosas”, afirmó, y agregó que las profundidades funcionan como un espejo que devuelve preguntas y aprendizajes.
En el libro también aborda su experiencia personal al enterarse, a los 25 años, de que era adoptado. “No perdí una madre ni un padre. Perdí una referencia”, explicó. Este hecho despertó preguntas sobre el origen y la identidad, que lo llevaron a reflexionar sobre el legado. Munnich comparó su deseo de ser recordado con la película Coco: no busca trascendencia pública, sino permanecer en la memoria de sus seres queridos.
Uno de los conceptos centrales del libro es la “línea de vida”, una herramienta utilizada en el buceo en cuevas para orientarse y regresar. Munnich la presentó como una metáfora de la existencia: durante gran parte de la vida se siguen caminos trazados por otros, hasta que cada persona decide construir el propio recorrido.
Respecto al miedo, Munnich declaró: “El miedo te protege. Lo que te mata es el pánico”. Explicó que antes de cada inmersión siente miedo, pero lo considera una señal que lo mantiene alerta. Para él, la valentía no consiste en no sentir temor, sino en reconocerlo y avanzar.
El explorador también reflexionó sobre la oscuridad y las emociones negativas. Sostuvo que la tristeza, la angustia y la incertidumbre no son errores que deban evitarse, sino experiencias que forman parte de la vida y que pueden traer aprendizajes. “Hay que atravesarlas”, afirmó.
El silencio es otro tema recurrente en su relato. Munnich señaló que en las profundidades desaparecen los estímulos cotidianos y la atención se concentra en lo esencial. “El ruido nos adormece”, dijo, y agregó que en una cueva submarina, acciones simples como respirar u orientarse adquieren un valor diferente.
Finalmente, Munnich aclaró que no pretende ofrecer fórmulas ni convertirse en un referente espiritual. “Debajo de la superficie –del agua, de las certezas, de los miedos y de las rutinas– existe un espacio donde todavía es posible encontrarse con uno mismo”, concluyó.
