El encarecimiento de las expensas en los edificios de propiedad horizontal se ha convertido en un problema que afecta a propietarios e inquilinos. Un análisis señala que la falta de representación de los consorcistas en las negociaciones paritarias es uno de los factores centrales.
En Argentina, el aumento de las expensas comunes en los edificios de propiedad horizontal ha generado preocupación entre propietarios e inquilinos. Según un análisis publicado por el economista y presidente honorario de la Fundación Grameen Argentina, el encarecimiento de estos gastos afecta particularmente a los propietarios de medianos y bajos recursos, y también influye en la actividad inmobiliaria y en el valor de los inmuebles.
El informe señala que, además del aumento de los servicios comunes como luz, gas y agua, uno de los factores principales es el costo salarial del personal de edificios. En este contexto, se plantea que el problema radica en una falla estructural de representatividad: quienes pagan las expensas (propietarios e inquilinos) no participan en las negociaciones paritarias donde se fijan las escalas salariales del personal, representado por el Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal.
Según el análisis, la paritaria está compuesta por el sindicato y por entidades patronales integradas mayoritariamente por administradores de consorcios y desarrolladores inmobiliarios. Se indica que estos últimos suelen calcular sus honorarios en base al gasto total del edificio, lo que podría generar un conflicto de intereses. Los consorcistas, que son quienes finalmente abonan los servicios, no tienen representación directa en esa instancia.
Entre las propuestas mencionadas en el artículo se incluyen: reformar la Ley Paritaria (Ley 14.250) para otorgar personería jurídica a asociaciones de propietarios; flexibilizar la figura del encargado para que consorcios de menos de 15 o 20 unidades puedan optar por personal con o sin vivienda; permitir la contratación de empresas tercerizadas sin sanciones ni presiones sindicales; y revisar adicionales salariales del convenio colectivo que incrementan la masa salarial, como el plus por retiro de residuos, limpieza de cocheras o antigüedad acumulativa.
El autor concluye que el problema requiere atención oficial y propone que el sector gubernamental y las representaciones parlamentarias aborden la cuestión para mejorar la situación de un sector importante de la población y potenciar la actividad de la construcción.
