La Universidad de Buenos Aires entregó el máximo galardón académico al escritor y conductor Alejandro Dolina en una ceremonia realizada en la Facultad de Ciencias Sociales, con la presencia de más de 700 asistentes.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) entregó el doctorado Honoris Causa a Alejandro Dolina en una ceremonia realizada en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales, con la asistencia de más de 700 personas, entre autoridades, familiares y amigos.
El vicedecano Diego de Charras abrió los discursos y señaló que el reconocimiento busca valorar saberes que no siempre se originan en el ámbito académico pero que influyen en la formación de los estudiantes. La directora de la carrera de Comunicación, Larisa Kevjal, destacó que la obra de Dolina trascendió los libros y se incorporó al lenguaje cotidiano.
Tras recibir el diploma y la medalla de manos del rector Ricardo Gelpi, Dolina pronunció un discurso en el que reflexionó sobre el tiempo y las emociones: “Las alegrías después de cierta edad vienen acompañadas por una deliciosa melancolía y por una noble tristeza. No porque uno sienta los achaques, sino porque uno comprende mejor la naturaleza humana, siendo esta trágica”.
En otro tramo, expresó: “Le voy a rogar que nadie me diga que yo provengo de la universidad de la calle. No es un foro muy adecuado para formarse”. Sostuvo que el ámbito educativo es el lugar indicado para el intercambio de ideas.
El cierre del discurso incluyó una defensa de la educación superior: “Deberían entenderlo así quienes gobiernan los estados nacionales y propender cuando se trata de educación a preferir la inauguración de universidades y colegios ante que las parrilladas”.
La jornada finalizó con una charla abierta entre Dolina y Gabriel Rolón, ante el auditorio completo.
